El 11 de julio de 2025 los inversores rusos presenciaron un acontecimiento dramático en el mercado bursátil — las acciones de VTB se hundieron un 24% en apenas unos minutos de negociación: acontecimiento. La caída desde 93,97 hasta 70,91 rublos por acción fue el resultado de la llamada brecha por dividendos — un fenómeno financiero natural pero llamativo que sorprende a muchos. Este caso es especialmente interesante porque VTB reanudó el pago de dividendos por primera vez desde 2020, anunciando una rentabilidad récord del 27%. Comprender los mecanismos de la brecha por dividendos es de vital importancia para todos los inversores, ya que el mercado ruso presenta algunas de las rentabilidades por dividendo más altas del mundo, y las estadísticas muestran que el 97% de las brechas por dividendos en Rusia se cierran de media en 69 sesiones de negociación.
Anatomía de la brecha por dividendos: cuando las matemáticas se encuentran con la psicología
La brecha por dividendos consiste en la previsible caída brusca del precio de una acción en la primera sesión de negociación después de la fecha de corte para dividendos. Este fenómeno tiene una lógica económica clara: cuando una empresa paga dividendos, saca efectivo de su capital, lo que matemáticamente reduce el valor del negocio en la cuantía del pago.
El mecanismo de formación de la brecha sigue una secuencia estricta. Primero se anuncia el dividendo, lo que estimula el aumento de la demanda de acciones. Luego llega un periodo de acumulación, durante el cual el precio sube hasta la fecha de corte del registro de accionistas. En el momento del corte se fija la lista de beneficiarios, y al día siguiente llega la fecha ex-dividendo — es entonces cuando se produce la caída brusca del precio.
La fórmula teórica de cálculo es sencilla: el nuevo precio equivale al precio antes del corte menos el importe del dividendo por acción. Si la acción costaba 100 rublos con derecho a un dividendo de 10 rublos, es lógico que sin ese derecho deba costar 90 rublos. En el caso de VTB el dividendo de 25,58 rublos coincidió casi exactamente con la caída teórica del 24%.
El mercado ruso muestra estadísticas sorprendentes sobre las brechas por dividendos. Entre 2000 y 2023, el 97% de todas las brechas por dividendos se cerraron, es decir, el precio de las acciones se recuperó hasta el nivel anterior a la caída. El plazo medio de cierre es de 69 sesiones de negociación, y el 35% de las brechas se cierra ya el primer día tras su aparición. Es interesante que la velocidad de recuperación depende del tamaño de la brecha: pequeñas caídas de hasta el 3% se cierran en promedio en 24 días, mientras que brechas mayores del 10% pueden recuperarse durante meses.
El regreso del rey: la historia de dividendos de VTB
La decisión de VTB de reanudar los pagos de dividendos fue toda una sorpresa para el mercado ruso. El banco no pagaba dividendos desde 2020, cuando el importe fue modesto: 0,00138 rublos por acción. El periodo de 2021 a 2024 transcurrió sin pagos debido a las pérdidas de 2022, que alcanzaron casi 670 mil millones de rublos, y a la necesidad de reconstruir capital en el contexto de las sanciones.
Los dividendos anunciados en 2025 son espectaculares por su magnitud: 25,58 rublos por acción, con un volumen total de 275,75 mil millones de rublos. Esto equivale al 50% de la utilidad neta del banco según las NIIF (Normas Internacionales de Información Financiera) y proporciona una rentabilidad por dividendo de alrededor del 27% — una cifra impresionante en comparación con los mercados desarrollados.
Las razones de una decisión tan generosa radican en la rentabilidad récord de VTB en 2024, que ascendió a 551,4 mil millones de rublos — un aumento del 27,6% respecto al año anterior. El banco superó los objetivos estratégicos en beneficios y base de clientes, y el desarrollo relativamente moderado del crédito redujo la necesidad de capital para crecer. Además, VTB obtuvo posibilidades de captar nuevo capital en compensación por los dividendos pagados, incluido un depósito subordinado previsto del Fondo Nacional de Bienestar por 200 mil millones de rublos.
La reacción del mercado fue inmediata e impresionante. Al anunciar los dividendos el 28 de abril de 2025, las acciones de VTB subieron más del 24% en intradía y cerraron la jornada con una subida del 14,66% hasta 100,03 rublos. Este aumento, por ironía, coincidió casi exactamente con la posterior caída en la fecha de corte de dividendos.
Subastas discretas: cómo la bolsa doma el caos
El 11 de julio de 2025 la Bolsa de Moscú mostró el funcionamiento de uno de los mecanismos más avanzados de gestión de la volatilidad: la subasta discreta. Cuando a las 10:14, hora de Moscú, la caída de las acciones de VTB superó el 20% en 10 minutos, se activó automáticamente un modo de negociación especial, sustituyendo lo que en otros mercados habría sido una suspensión total de operaciones en otras bolsas del mundo.
La subasta discreta consiste en una serie de tres subastas de 10 minutos cada una, con una duración total de 30 minutos. Durante la subasta solo se aceptan órdenes limitadas, lo que permite a los inversores valorar con más calma el precio justo. El sistema determina automáticamente el precio en función del equilibrio entre la oferta y la demanda de todas las órdenes presentadas.
Para las acciones incluidas en el índice IMOEX (incluyendo a VTB), la subasta discreta se activa cuando la desviación del precio alcanza el 20% o más durante 10 minutos seguidos. Como máximo se pueden celebrar 2 subastas al día, lo que evita una desestabilización excesiva de la negociación. La bolsa también excluyó por adelantado las acciones de VTB de las negociaciones de la mañana y de la tarde del 11 de julio, una práctica habitual en los días de corte de dividendos.
Este mecanismo resultó especialmente efectivo en el caso de VTB. El volumen total de negociación superó los 4,2 mil millones de rublos sin contar las operaciones REPO, lo que demuestra un gran interés de los inversores por comprar acciones a precios reducidos. La subasta discreta permitió una corrección de precios más suave de lo que habría ocurrido en una negociación normal.
Presión regulatoria: cómo el Banco Central controla los dividendos bancarios
La política de dividendos de los bancos rusos está bajo el estricto control del Banco Central mediante el sistema de normas de suficiencia de capital. La suficiencia de capital es un "colchón de seguridad" financiero que permite al banco cubrir pérdidas por riesgos. En términos sencillos, es la relación entre los propios recursos del banco y sus activos ponderados por riesgo.
El Banco Central establece requisitos mínimos de capital: el coeficiente de suficiencia de capital básico no inferior al 4,5%, el del capital principal al 6% y el de los fondos propios al 8%. Para los bancos sistémicamente importantes, como VTB, se aplican recargos adicionales: un 2,5% de recargo general más un 1% por la importancia sistémica.
Desde el 1 de julio de 2025 entró en vigor un recargo anticíclico del 0,25% sobre los activos ponderados por riesgo. Esta medida busca evitar un crecimiento excesivo del crédito en periodos de expansión económica y crear colchones adicionales de capital.
Para VTB, el pago de dividendos de 275,75 mil millones de rublos supone una reducción del coeficiente de suficiencia de capital en 1,1 puntos porcentuales. Con el coeficiente actual en 9,9% esto deja al banco un colchón cómodo por encima de los requisitos mínimos, pero exige planificar la captación adicional de capital para el crecimiento futuro.
La influencia de la tasa de referencia del Banco Central de Rusia sobre las acciones bancarias muestra una relación compleja. En 2024 la tasa subió del 16% hasta un récord del 21%, lo que, por un lado, incrementa la rentabilidad de los bancos por la actividad crediticia, pero por otro hace que los activos sin riesgo resulten más atractivos para los inversores. La primera reducción de la tasa en junio de 2025 hasta el 20% fue una señal positiva para las acciones bancarias.
Realidad de las sanciones: cómo el aislamiento cambió las reglas del juego
Los bancos rusos operan en condiciones de una presión sancionadora sin precedentes. Más de 100 bancos rusos han sido objeto de sanciones de Estados Unidos, incluyendo todas las entidades de crédito sistémicamente importantes, que concentran más del 90% de los activos bancarios del país. Sberbank, VTB, Alfa-Bank, Gazprombank y otros grandes actores figuran en la lista SDN (Personas y Entidades Especialmente Designadas), lo que implica el bloqueo de sus operaciones en dólares.
Las sanciones han cambiado radicalmente la estructura del mercado de acciones bancarias. Los inversores extranjeros quedaron prácticamente excluidos de la negociación por medio de limitaciones en la propiedad de acciones y la prohibición de transferir dividendos al extranjero. Un decreto presidencial modificó el procedimiento de registro de valores, obligando a los depositarios rusos a transferir las acciones desde el NRD directamente a los registradores, excluyendo a los no residentes de la cadena de propiedad.
En noviembre de 2024 Estados Unidos impuso sanciones contra 29 de los 31 registradores rusos y 11 depositarios. Estas restricciones "inmovilizan" los valores y obstaculizan su circulación en el contexto internacional. Sin embargo, el mercado ruso ha mostrado una sorprendente capacidad de adaptación.
La negativa de los proveedores estadounidenses de software a prestar soporte en el marco de las sanciones creó desafíos adicionales para las autoridades rusas, pero el papel de los inversores internos aumentó de forma abrupta, compensando la salida de participantes extranjeros. Grandes sociedades de inversión rusas mantuvieron la operativa completa para clientes locales, y los bancos trasladaron la custodia a depositarios no bancarios para eludir algunas limitaciones.
Paradójicamente, las sanciones generaron ciertas ventajas para los bancos rusos. El traslado de las operaciones de divisas al mercado extrabursátil elevó las comisiones bancarias, el incremento de la actividad crediticia en un contexto de crecimiento económico aportó ingresos adicionales, y la cooperación con exportadores de países "amistosos" abrió nuevas oportunidades para operaciones en moneda extranjera.
Tiempo de recuperación: factores que influyen en el cierre de la brecha
La velocidad de recuperación de las cotizaciones de VTB tras la brecha por dividendos depende de muchos factores. Una brecha del 24% entra en la categoría de grandes, lo que puede implicar un periodo de recuperación más prolongado en comparación con correcciones pequeñas.
Las condiciones de mercado juegan un papel decisivo. En 2023, cuando el índice de la Bolsa de Moscú subió un 44%, las brechas se cerraron con mayor rapidez. La reducción de la tasa de referencia del Banco Central fomenta la actividad inversora, lo que puede acelerar el proceso de recuperación. La primera rebaja de la tasa en junio de 2025 crea condiciones favorables para las acciones bancarias.
Las propias características de VTB también influyen en las perspectivas de recuperación. El banco muestra sólidos indicadores financieros: rentabilidad del capital del 22,9%, crecimiento de la cartera de créditos del 13,2% y un aumento de la base de clientes en 5,2 millones de personas. Estos factores fundamentales sostienen el atractivo inversor de las acciones.
La estacionalidad también importa. La temporada invernal registra el cierre más rápido de las brechas —en promedio en 24 días—, mientras que el periodo otoñal puede prolongarse hasta 37 días. Dado que la brecha por dividendos de VTB ocurrió en verano, puede esperarse un tiempo de recuperación medio.
Conclusión: lección para todos los inversores
La brecha por dividendos de las acciones de VTB del 11 de julio de 2025 fue un ejemplo claro de cómo reaccionan los mercados financieros ante el pago de dividendos. La caída del 24% no constituye una anomalía ni un colapso: es una corrección natural del precio que refleja el cambio en el valor de la empresa tras el reparto de dividendos.
Para los inversores rusos este caso subraya la importancia de entender los mecanismos de los pagos de dividendos. La elevada rentabilidad por dividendo del mercado ruso ofrece más oportunidades para diversas estrategias, pero exige un análisis más riguroso y una gestión cuidadosa del riesgo.
La historia de VTB demuestra que el mercado financiero ruso sigue evolucionando y adaptándose a las nuevas condiciones. Soluciones tecnológicas de la Bolsa de Moscú, como las subastas discretas, permiten gestionar la volatilidad de forma más civilizada que una simple suspensión de la negociación. El sistema regulatorio del Banco Central de Rusia, pese a su complejidad, establece las bases para un desarrollo sostenido del sector bancario.
La brecha por dividendos no es un obstáculo sino una oportunidad para los inversores bien informados. Comprender su naturaleza y sus patrones permite tomar decisiones ponderadas sobre el momento de entrar y salir de posiciones, evitar pérdidas injustificadas y aprovechar oportunidades de arbitraje. En un contexto de sanciones y de una estructura de mercado cambiante, estos conocimientos son aún más valiosos para invertir con éxito.