La industria de la seguridad de la información recuerda a una feria medieval, donde los vendedores alaban ungüentos milagrosos. "¡Nuestro producto detiene el 99,9% de todos los ataques!" "¡Tecnología revolucionaria basada en inteligencia artificial!" Detrás de promesas atractivas a menudo se oculta una realidad dura: muchos productos o bien resuelven problemas inexistentes, o resuelven problemas reales tan mal que crean otros nuevos. El director de TI que necesita "algo para protegerse de los hackers" cae con facilidad en presentaciones llamativas con gráficos impresionantes. El resultado: millones gastados en soluciones que generan una falsa sensación de seguridad.
Qué funciona realmente y qué no
Las soluciones eficaces comparten varias características: abordan un problema concreto, cuentan con métricas de eficacia comprensibles y se basan en tecnologías probadas. Los sistemas de copia de seguridad son la categoría de productos de seguridad más infravalorada. No detendrán un ataque, pero ayudan a recuperarse rápidamente. Los criterios de evaluación son medibles: tiempo de recuperación (RTO), volumen de pérdidas de datos aceptable (RPO), éxito de las restauraciones de prueba.
Los sistemas de gestión de vulnerabilidades resuelven una tarea concreta: encontrar puntos débiles y seguir su corrección. La eficacia se mide fácilmente por el número de vulnerabilidades encontradas, el tiempo hasta su cierre y el porcentaje de falsos positivos. Los firewalls profesionales de nueva generación (NGFW) han evolucionado de la filtración simple al análisis profundo de aplicaciones. Entienden qué se transmite por la red y pueden bloquear Facebook, pero permitir LinkedIn. La autenticación multifactor (MFA) es una protección sencilla pero eficaz contra la compromisión de cuentas. Las estadísticas muestran que la MFA bloquea más del 99% de los ataques automatizados a cuentas.
Por otro lado, la analítica de comportamiento de usuarios (UBA/UEBA) es una de las tecnologías más sobrevaloradas. Estos sistemas generan una enorme cantidad de alertas falsas: un usuario entra en un horario inusual — anomalía; descarga más archivos — anomalía. El "comportamiento normal" de los usuarios es muy variable y cambia constantemente. Los algoritmos de aprendizaje automático intentan encontrar patrones donde a menudo no los hay. Los sistemas de protección "completa" del correo electrónico prometen detener todos los ataques de phishing, pero se basan en los mismos principios que los filtros antispam habituales. Los ataques personalizados modernos solo se detienen con la formación de los usuarios. Las soluciones basadas en blockchain para ciberseguridad son un ejemplo de aplicar una tecnología de moda donde no se necesita. La mayoría de esas soluciones son sistemas centralizados con un componente blockchain innecesario con fines de marketing.
Cómo reconocer trucos de marketing
El marketing en el ámbito de la seguridad de la información usa cuatro técnicas universales. La primera: explotar los miedos con estadísticas alarmantes: "Cada 11 segundos ocurre un ciberataque". Estas cifras crean una atmósfera de pánico en la que es difícil tomar decisiones racionales. La segunda: el abuso de términos de moda. Inteligencia artificial, aprendizaje automático, blockchain aparecen mágicamente en la descripción de cualquier producto; con frecuencia bajo "IA" se oculta una heurística común. La tercera: la promesa de una solución universal que "reemplazará todos sus sistemas de seguridad existentes". Es como una navaja suiza: útil para llevar en el bolsillo, pero para preparar la cena es mejor usar cuchillos de cocina adecuados. La cuarta: métricas poco fiables sin revelar la metodología de las pruebas.
La promesa de detener "amenazas desconocidas" es un truco clásico de marketing. Por definición, es imposible crear una protección específica contra una amenaza desconocida. Un porcentaje de eficacia sin contexto es otra bandera roja. "99,9% de bloqueo de ataques" carece de sentido sin entender qué se considera ataque y en qué condiciones se hicieron las pruebas. Sustituir hechos por historias aterradoras, rechazar proyectos piloto y una arquitectura opaca con algoritmos "mágicos" son motivos suficientes para desconfiar.
Metodología para una evaluación adecuada
Empiece por definir claramente el problema. "Necesitamos protección contra hackers" es una reacción emocional, no una definición de problema. "Reducir el riesgo de compromiso de cuentas de empleados" es un objetivo concreto y medible. Investigue fuentes independientes: informes de empresas, opiniones de usuarios reales. Exija documentación técnica con esquemas de arquitectura y descripción de los algoritmos. Realice proyectos piloto en un entorno real con criterios de éxito claros. Evalúe el coste total de propiedad, incluyendo implementación, formación del personal y administración continua.
El comportamiento del proveedor con frecuencia aporta más información sobre la calidad del producto que las presentaciones atractivas. Presionar para una decisión rápida es una táctica clásica de productos dudosos. Las soluciones serias requieren planificación cuidadosa. La incapacidad para contactar con expertos técnicos indica falta de experiencia profunda en el producto. Negarse a proporcionar referencias de clientes y no estar dispuesto a discutir las limitaciones del producto son señales de alarma. Todo producto tiene limitaciones, y los proveedores honestos las discuten abiertamente.
Construcción de un sistema de protección eficaz
Una arquitectura de seguridad eficaz se basa en el principio de defensa en profundidad: crear varios niveles de protección. Es como el sistema de seguridad de un banco: guardias, cámaras, puertas blindadas, cajas fuertes. Enfóquese en los procesos, no solo en las tecnologías. Un firewall configurado con la política de "permitir todo" no protegerá contra ataques. Automatice tareas rutinarias, pero recuerde: la automatización debe ser transparente y controlable. Revise la arquitectura con regularidad: las nuevas tecnologías generan nuevos vectores de ataque.
La industria de la seguridad de la información seguirá generando nuevos productos con promesas revolucionarias. Su principal defensa es el escepticismo saludable y el pensamiento crítico. No se deje llevar por llamamientos emocionales. Exija hechos y comprobaciones independientes. Concéntrese en lo esencial: copias de seguridad, control de acceso, monitorización y formación del personal. Estos componentes proporcionan el 80% de la eficacia de cualquier sistema de seguridad. Recuerde: la seguridad no es un producto que se pueda comprar, sino un proceso que hay que construir. Su misión es proteger eficazmente el negocio, y eso requiere conocimiento, planificación y sentido común más que solo dinero.