¿Respaldo o falsa sensación de seguridad? Dónde guardar realmente las copias de tus datos

¿Respaldo o falsa sensación de seguridad? Dónde guardar realmente las copias de tus datos

Cada uno de nosotros tiene una carpeta en la que guarda lo más importante — fotos, documentos, el título universitario, el trabajo de curso, incluso un archivo de gatos de diez años. Y a casi todos en algún momento les entra el pánico: «¿y si todo esto se pierde?» Entonces la persona crea solemnemente la carpeta «Copia de seguridad» y copia allí de todo. A veces incluso en otra partición del disco. Y parece — ahora todo está bajo control. Pero el problema es: esa «copia» no salvará cuando algo vaya realmente mal.

Por qué una copia en el mismo portátil no se considera una copia de seguridad

Imagina que haces un duplicado del pasaporte y lo guardas... en la misma cartera donde está el original. Si la cartera se pierde — perderás tanto la copia como el original. Con los archivos ocurre exactamente lo mismo. Hacer una copia de seguridad no es simplemente duplicar datos, sino almacenarlos en otro lugar físico. Y cuando solo copias todo a una carpeta vecina o incluso a otra partición, dejas ambas versiones en un único punto de fallo — tu portátil.

Si al portátil le ocurre algo malo — se quema la fuente de alimentación, falla el disco duro o el dispositivo cae al suelo — todo lo que había dentro desaparecerá. Y no importa en qué partición estuvieran tus “copias de seguridad”. Desaparecerán junto con el sistema, porque en realidad viven sobre el mismo hardware.

Qué es «un único punto de fallo»

El término suena a algo de ingeniería, pero se puede explicar fácil. «Un único punto de fallo» es el lugar donde se concentra todo, y si se rompe, se viene abajo todo el sistema. En nuestro caso ese punto es el portátil. Es herramienta de trabajo, almacenamiento, reproductor multimedia y archivo fotográfico. Si le pasa algo — se pierde todo de golpe. Como si todos los huevos estuvieran en la misma cesta que accidentalmente se te cae.

A veces ni nos damos cuenta de lo frágil que es nuestra tranquilidad digital. Basta con derramar café sobre el teclado — y la placa base se estropea. El portátil se cae del sofá — y el disco deja de girar. Te lo pueden robar en un café, olvidarlo en el tren o simplemente dañarlo con una actualización del BIOS. Y si a eso le sumas un virus cifrador que en unos minutos convierte todos los archivos en un revoltijo ininteligible, queda claro: la copia en la carpeta de al lado es solo una ilusión de seguridad.

Cómo hacer copias de seguridad reales

Una copia de seguridad real es cuando los datos viven separados de tu dispositivo principal. Puede ser un disco externo que conectas solo para copiar, un almacenamiento en la nube o un servidor en red. Lo importante es la independencia física respecto al dispositivo original. Mejor aún si las copias se almacenan en varios lugares: localmente y en la nube. Eso ya es distribución geográfica — cuando la falla en un lugar no provoca la catástrofe.

Hay una regla sencilla: «3–2–1». Guarda tres copias de los datos, en dos soportes distintos, y una de las copias debe estar fuera de casa u oficina. Por ejemplo: los originales en el portátil, una copia de seguridad en un disco externo y otra en la nube. Entonces, incluso si el portátil se rompe o un virus cifra todo, tus datos permanecerán seguros.

Catástrofes domésticas que ocurren con más frecuencia de lo que parece

Todas estas historias de miedo no son teoría. Cuánta gente ha perdido su título, fotos familiares y proyectos solo porque el portátil no sobrevivió a otra mañana con una taza de café. A algunos les fue peor: un virus cifrador cifra todo, incluida la carpeta de “respaldo” en el disco. A otros les llegó un crujido característico del disco duro y entendieron que todo lo que no habían copiado a tiempo había desaparecido para siempre.

No solemos pensar que la electrónica falle de repente. Un disco duro puede funcionar diez años, o puede morir en una semana. Las unidades SSD tampoco son eternas: en algún momento el controlador deja de responder. Y ninguna “carpeta Copia de seguridad” en ese mismo dispositivo salvará cuando falle todo el almacenamiento.

Conclusión: la copia de seguridad no es una carpeta, es una estrategia

La copia de seguridad no es la acción de «copiar y pegar». Es la costumbre de cuidar tus datos como cuidamos documentos o dinero. Una copia de seguridad verdadera es un sistema pensado, donde no existe un único punto de fallo. Donde todo puede recuperarse incluso después del accidente más absurdo, de un café derramado o de un ataque viral.

Y si todavía guardas todo únicamente en un portátil — es hora de arreglarlo. Porque nada convence tanto de la importancia de las copias de seguridad como el primer caso en que realmente te salvan.

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