El 22 de octubre de 2025, RBC, citando a Roskomnadzor, informó: el organismo «está tomando medidas para la limitación parcial del funcionamiento» de WhatsApp y Telegram, alegando que se trata de la lucha contra el fraude y «la implicación de ciudadanos en actividades delictivas». Las interrupciones desde el 21 de octubre afectaron sobre todo al sur del país —el krai de Krasnodar y la región de Rostov—. Anteriormente, en agosto, el regulador ya había impuesto una limitación parcial específicamente a las llamadas de voz en WhatsApp y Telegram «para contrarrestar a los delincuentes», y hoy en varias publicaciones señalan que eso supuestamente redujo el volumen de llamadas fraudulentas en un 40% en los primeros meses tras las medidas, según 'Kommersant'.
La actual declaración de Roskomnadzor es, en esencia, una continuación de esa línea, solo que con una formulación más amplia: ya no se trata solo de las llamadas, sino de la «limitación parcial del funcionamiento» de los servicios en general. En este contexto, resulta útil una guía práctica: dónde mensajearse, dónde llamar y dónde guardar los chats familiares sin riesgo de quedarse sin comunicación de forma inesperada. Para mayor claridad analizaremos dos tipos de opciones: aplicaciones nacionales de uso masivo y herramientas orientadas a la privacidad.Opciones rusas
VK Messenger — la opción más «práctica» para la mensajería cotidiana en Rusia. Es un módulo integrado de una enorme red social: chats, llamadas, vídeo, grandes comunidades — todo a mano, y la migración desde la antigua ICQ se ofrecía oficialmente hacia este servicio. Pero es importante recordar la jurisdicción y evaluar los riesgos: el servicio opera bajo la ley rusa y no pone el cifrado de extremo a extremo en el centro de su filosofía. Es decir, para chats familiares y laborales «sin secretos» es adecuado; para conversaciones sensibles conviene mirar soluciones con cifrado de extremo a extremo.
TamTam (ecosistema OK/VK) ejerce la función de «herramienta para grupos»: hasta 20 000 participantes en una conversación, administradores, canales, llamadas, geoservicios y buen funcionamiento en teléfonos modestos. El protocolo es propio, con énfasis en la comodidad y los chats a gran escala. Desde el punto de vista de seguridad es más bien un mensajero en la nube clásico que una herramienta estrictamente E2EE, por lo que debe elegirse por funcionalidad y alcance de la audiencia, no por la criptografía.
MAX — el nuevo «mensajero nacional» impulsado por VK, que las autoridades promueven activamente e incluso preinstalan en dispositivos. Se presenta como «reemplazo de servicios extranjeros» con integración de pagos y servicios estatales. En cuanto a privacidad, el entusiasmo es moderado: el cifrado no se presenta como un valor absoluto, y los críticos describen la aplicación como una herramienta de vigilancia. Si la prioridad es que «esté disponible para todos», MAX cumplirá su función, pero para conversaciones confidenciales conviene no limitarse a una sola opción.
Privacidad y resiliencia
Signal — el estándar de oro del cifrado de extremo a extremo y la minimización de metadatos. Formalmente, el acceso en Rusia está bloqueado desde agosto de 2024, por lo que registrar una cuenta y garantizar un funcionamiento estable es complicado. Si está dispuesto a un pequeño ajuste de configuración, es la elección más clara «por manual» para la mensajería y las llamadas personales.
Session — mensajero sin número de teléfono y con enrutamiento de mensajes por un principio «cebolla» (similar a Tor). Reduce la dependencia de los operadores y evita exponer metadatos al interlocutor. El equipo trasladó la sede a Suiza, subrayando una jurisdicción no australiana, lo que será un factor importante para algunos lectores. Para contactos «sensibles» es una de las herramientas más prudentes.
Matrix/Element — ya no es «una aplicación» sino un protocolo abierto y una ecosistema. Se puede instalar el cliente Element y crear una cuenta en un servidor público, o montar su propio servidor doméstico y controlar completamente la infraestructura. Dispone de cifrado de extremo a extremo, federación entre servidores y numerosos puentes a otras redes. Es una opción para equipos, comunidades y quien valora la autonomía y la escalabilidad. La barrera de entrada es mayor que en los mensajeros «listas para usar», pero los beneficios en forma de control están bien ganados.
Briar — «mensajero para cuando hay mala conexión»: con internet funciona a través de Tor; sin internet sincroniza mensajes por Bluetooth o Wi‑Fi Direct. No hay servidores, la mensajería es E2EE y todo se basa en peer-to-peer. En tiempos de normalidad es una opción de nicho, pero como «seguro» ante cortes es una herramienta imprescindible.
¿Cuál elegir en la práctica? Para grandes chats familiares y escolares sirven VK Messenger o TamTam — son familiares, tienen mucha audiencia local y pocas barreras. Para conversaciones en las que la privacidad es crítica, use una combinación de dos herramientas: Signal para «uno a uno» y Element (Matrix) para grupos y proyectos. Tenga a mano Briar por si acaso — casi no necesita explicación cuando Internet «desaparece». Y para no depender de un único canal, duplique los contactos importantes en dos o tres lugares — cuesta menos que cualquier prueba de estrés en la vida real.
Por último, algo de pragmatismo. Si tus padres o colegas se quejan de que «las llamadas en Telegram no funcionan», no discutas horas: propone mover las llamadas de voz a una alternativa y dejar la mensajería donde ya está la gente. Esquema práctico: trasladar las llamadas a Signal (o a la telefonía convencional si no están dispuestos a usar VPN), mantener la «masa» en VK/TamTam, y usar Matrix para documentos y proyectos. MAX puede estar instalado «por si acaso» para casos domésticos que requieran integración «oficial».
Y sí, el contexto de los mensajeros está cambiando: ICQ ya salió oficialmente, WhatsApp y Telegram están siendo limitados en Rusia, y Viber está bloqueado. Por eso la receta es sencilla: 1) mantener 2–3 canales con filosofías distintas; 2) activar métodos de reserva por si hay fallos; 3) para conversaciones privadas elegir herramientas con cifrado de extremo a extremo y mínimo de metadatos. Ese conjunto aporta un nivel razonable de tranquilidad.