Tregua con el bate en la mano: Trump pone en pausa la guerra comercia

Tregua con el bate en la mano: Trump pone en pausa la guerra comercia

El miedo a las estanterías vacías pesó más que las ambiciones políticas.

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Estados Unidos decidieron imponer nuevos aranceles a los semiconductores chinos, sin embargo la aplicación real de estas medidas se pospuso casi dos años. Como se indica en los documentos oficiales, los aranceles entrarán en vigor solo en junio de 2027. Esta decisión diferida fue el resultado de una investigación de varios meses en el marco de la llamada sección 301, que comenzó aún durante la administración de Joe Biden y se refería, según Washington, a la competencia desleal en el comercio de chips obsoletos procedentes de China.

En los materiales publicados se afirma que la aspiración de Pekín a dominar el sector de los semiconductores perjudica a la economía estadounidense y limita la competencia leal. Esa fue la razón formal para la próxima imposición de aranceles. Al mismo tiempo, la tasa de los aranceles se anunciará un mes antes de su entrada en vigor.

La parte china, por su parte, se pronunció en contra de tales medidas. Representantes de la embajada china en Estados Unidos afirmaron que el uso del comercio y la tecnología como instrumentos de presión puede desestabilizar las cadenas mundiales de producción y no beneficiará a nadie. Además, en Pekín prometieron tomar todas las medidas necesarias para proteger sus intereses.

La administración de Donald Trump, a pesar de su retórica dura, claramente busca mantener el equilibrio en las relaciones con Pekín. El aplazamiento ofrece espacio para negociaciones y permite evitar una escalada inmediata. Esto es especialmente importante en el contexto de las restricciones chinas a la exportación de tierras raras, necesarias para la industria tecnológica global. En el marco de las reuniones con la parte china, Estados Unidos también aplazó sus propias medidas relacionadas con la prohibición de suministrar tecnologías estadounidenses a empresas afiliadas a China que ya están sancionadas.

Además, en Washington se inició un procedimiento de revisión de las normas que potencialmente podría abrir la vía a suministros a China de chips avanzados de Nvidia, a pesar de la inquietud dentro del país respecto al posible uso militar de estas soluciones.

La situación sigue siendo tensa, especialmente en el contexto de otra investigación iniciada bajo la sección 232, en el marco de la ley de seguridad nacional. Si sus resultados conducen a nuevas restricciones, esto afectaría a un espectro mucho más amplio de productos con semiconductores, incluidas las importaciones desde otros países. No obstante, según fuentes, la imposición de nuevos aranceles en esa dirección es poco probable en el corto plazo.

Al mismo tiempo, siguen vigentes los aranceles del 50 por ciento sobre los semiconductores chinos, que entraron en vigor en enero de 2025, lo que continúa aumentando la presión sobre el sector tecnológico chino en general.

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