Veterinarios de Cachemira dan a conocer los resultados de un experimento audaz.

En India ha cumplido el primer año de vida de una oveja única, creada mediante tecnología de edición del genoma. El animal llamado Tarmim nació en diciembre de 2024 en la parte de Cachemira administrada por India. Actualmente la tienen en un corral separado de la Universidad Agrícola Sher-e-Kashmir en Srinagar, junto a su hermana gemela no editada.
El trabajo para crear a Tarmim llevó siete años al equipo científico local. Las investigaciones se realizaron empleando la tecnología CRISPR, que permite eliminar fragmentos de ADN que influyen en el desarrollo de enfermedades o en el debilitamiento del organismo. En este caso se editó el gen de la miostatina —que frena el crecimiento de la masa muscular.
Según el veterinario Suhail Magray, se extrajeron varios embriones, se modificó el sitio objetivo del ADN y luego los embriones se implantaron de nuevo en la hembra. Como resultado de uno de los procedimientos nació Tarmim —el único entre los animales obtenidos con una modificación exitosa.
El objetivo del proyecto era aumentar la productividad cárnica mediante la ampliación de la masa muscular. El director del proyecto, Riyaz Shah, informó que al cabo de un año Tarmim presenta un aumento de la musculatura del 10 por ciento en comparación con su hermana. Según su previsión, la ganancia de masa continuará. El animal está bajo observación constante y se evalúa su estado general y su viabilidad.
Experimentos similares con ovejas se llevan a cabo en el mundo desde finales del siglo XX: primero para obtener proteínas terapéuticas y ahora para mejorar la productividad y la resistencia a enfermedades. En este caso, el grupo científico espera que la experiencia con Tarmim abra el camino para desarrollar una producción de carne sostenible en Cachemira, donde el consumo de carne de cordero es el doble de la producción local.
El rector de la universidad, Nazir Ahmad Ganaie, subraya que frente al crecimiento de la población y la reducción de tierras aptas para la agricultura, tales tecnologías pueden ser una solución al problema alimentario. Está convencido de que, con apoyo estatal, la edición del genoma permitirá aumentar la masa de los animales hasta un 30 por ciento, lo que reducirá la necesidad de grandes rebaños.
Por ahora el destino de Tarmim depende de la postura de las autoridades: les corresponde decidir si una oveja así se considera una variante natural o si quedará sujeta a restricciones relacionadas con la biotecnología. En otros países, como Japón, Brasil y Argentina, ya está permitido el consumo de algunas especies de animales creadas de forma análoga. Y en Estados Unidos la tecnología CRISPR se emplea no solo en el sector agropecuario, sino también en la medicina, incluyendo el tratamiento de graves enfermedades hereditarias.
En India, el desarrollo de estos proyectos sigue limitado a casos aislados, aunque ya se han aprobado dos variedades de arroz con genes modificados capaces de ofrecer un rendimiento mayor. Los científicos detrás del proyecto Tarmim están convencidos de que la ciencia ayudará al país a alcanzar la independencia alimentaria en el sector cárnico, del mismo modo que en la década de 1960 garantizó a India un excedente de granos.