Los responsables del proyecto, por ahora, se limitan a encogerse de hombros y no revelan el verdadero origen de la amenaza.

Los jugadores del popular shooter en línea Apex Legends se enfrentaron a graves fallos durante las partidas el pasado fin de semana. Los personajes de algunos participantes periódicamente quedaban bajo el control de un tercero, perdían la conexión con el servidor y sus nombres de juego se reemplazaban automáticamente por «RSPN Admin». Lo ocurrido generó preocupación en la comunidad, sobre todo en el contexto de incidentes previos, que afectaron a la seguridad del proyecto.
El desarrollador del juego —la compañía Respawn— comentó con rapidez lo sucedido, calificándolo como un ataque activo por parte de un atacante que pudo interceptar de forma remota el control de los personajes. Según la compañía, no hallaron indicios de inyección de código de terceros, como ocurre en vulnerabilidades de ejecución remota. Esto permitió descartar una infección por malware, aunque la naturaleza exacta del incidente no fue revelada.
Los primeros reportes de jugadores comenzaron a llegar el viernes. Señalaban que cierto usuario obtenía control total sobre el juego —desde el movimiento de los personajes hasta forzar su salida fuera de los límites del mapa. La situación empeoró con la aparición de vídeos de transmisiones en directo que registraron comportamiento anómalo en tiempo real.
A pesar de las garantías de Respawn de que el equipo trabajaba en una solución, las fallas persistieron al día siguiente. Algunos usuarios especularon que un tercero obtuvo acceso al sistema de depuración del servidor y aprovechó sus privilegios para introducir trampas, incluida la funcionalidad de apuntado automático (aimbot).
Unas seis horas después del reconocimiento oficial del problema, los desarrolladores comunicaron que los fallos se habían resuelto. No se divulgaron los detalles sobre el mecanismo del ataque. La única aclaración señaló un vínculo entre lo ocurrido y herramientas ya conocidas para eludir las protecciones contra las trampas.
En su comunicado, Respawn subrayó que la lucha contra los tramposos es un enfrentamiento continuo en el que las alertas de la comunidad juegan un papel importante. Los representantes de la compañía agradecieron los informes, que fueron clave para neutralizar la amenaza actual.
Este no es el primer caso similar para Apex Legends. En 2025, durante un torneo en Norteamérica, atacantes ya interfirieron en el desarrollo de las partidas, lo que obligó a Electronic Arts a posponer la fase final del torneo. Entonces eso provocó una pérdida notable de confianza en el nivel de protección del proyecto. El nuevo incidente volvió a poner en duda la fiabilidad de los servidores de juego y la seguridad de los jugadores.