No pudieron ocultarlos. Los archivos de Epstein salieron a la luz pese a los esfuerzos de las autoridades estadounidenses.

No pudieron ocultarlos. Los archivos de Epstein salieron a la luz pese a los esfuerzos de las autoridades estadounidenses.

El mundo entero vio lo que los servicios secretos intentaron ocultar tras franjas negras.

image

En los materiales publicados sobre el caso de Jeffrey Epstein se descubrió una particularidad técnica que permite recuperar parcialmente el contenido oculto de documentos. Al procesar el archivo, el Departamento de Justicia de EE. UU. no eliminó por completo los metadatos de los correos electrónicos, lo que abrió la posibilidad de reconstruir algunos adjuntos.

El fundador de NeoSmart Technologies, Mahmoud Al-Qudsi, explicó el método para recuperar ciertos archivos PDF a partir de la correspondencia. En los correos publicados se conservó el código fuente de los adjuntos en formato base64. Ese formato se utiliza en el protocolo SMTP para transmitir archivos como texto codificado. Junto con los mensajes en el archivo se incluyeron también esos bloques de datos, aunque los documentos habían sido redactados visualmente.

El método se encontró de forma accidental durante el análisis de la correspondencia para otro trabajo. En varios mensajes aparecieron fragmentos de caracteres inusualmente grandes, característicos de adjuntos codificados. Según Al-Qudsi, en la preparación de la publicación se cometieron otros descuidos, incluidos contraseñas y credenciales que quedaron sin ocultar.

La recuperación de archivos resultó ser una tarea compleja. Antes de la publicación los documentos se imprimieron y luego se escanearon de nuevo. Como resultado solo está disponible una versión en forma de imágenes de baja calidad. Otro problema lo causó la tipografía elegida, Courier New, en la que los símbolos «1» y «l» son casi indistinguibles. Los sistemas de reconocimiento de texto suelen cometer errores, por lo que la descodificación automática requiere ajustes y probar distintas variantes.

Para comprobar el enfoque, Al-Qudsi propuso a la comunidad técnica un reto de descifrado de uno de los adjuntos. Participantes de la plataforma Hacker News, mediante algoritmos y herramientas basadas en inteligencia artificial, lograron reconstruir la primera página del documento. Según su contenido, resultó ser una invitación a un acto público.

La utilidad práctica del método es limitada. La búsqueda en el archivo muestra alrededor de 173 menciones de base64, pero los adjuntos reales aparecen con mucha menos frecuencia. La designación de archivos PDF ofrece aproximadamente 70 coincidencias, y la mayor parte no contiene datos que puedan recuperarse. Se trata solo de correos aislados, no del conjunto entero de materiales ocultos. No obstante, el hallazgo despertó un amplio interés entre especialistas en análisis forense digital y en análisis de datos.

La historia demuestra que incluso las publicaciones formalmente redactadas pueden contener rastros técnicos que afloran con un análisis minucioso. Cualquier error en el procesamiento de materiales digitales con el tiempo se convierte en una fuente de nuevos datos abiertos.