Acceso de los servicios de inteligencia de EE. UU. y riesgo de desconexión: eurodiputados piden prohibir que Washington controle los pasaportes digitales de los ciudadanos europeos

Acceso de los servicios de inteligencia de EE. UU. y riesgo de desconexión: eurodiputados piden prohibir que Washington controle los pasaportes digitales de los ciudadanos europeos

La Haya rechaza ceder el control del sistema DigiD a la jurisdicción de EE. UU.

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El parlamento de los Países Bajos volvió a exigir al gobierno que impida que los datos del sistema estatal de identificación digital DigiD queden bajo control de Estados Unidos. El motivo fue la posible compra de la empresa Solvinity, que gestiona los servidores de DigiD, por la corporación informática estadounidense Kyndryl.

DigiD lo usan diariamente millones de residentes del país para acceder a los servicios de la agencia tributaria, los ayuntamientos y los aseguradores de salud. El propio sistema fue creado y es mantenido por la agencia estatal Logius, pero la infraestructura de servidores está gestionada por Solvinity. Ahora la empresa está prevista para ser adquirida por un comprador estadounidense, lo que ha provocado una fuerte reacción de los diputados.

En el parlamento consideran que la operación entraña dos riesgos graves. Las autoridades estadounidenses, por ley, pueden exigir a las empresas nacionales acceso a los datos, incluso si se almacenan fuera de Estados Unidos. Además, teóricamente existe la posibilidad de que se desconecte el servicio, lo que podría dejar a los residentes sin acceso a los servicios públicos en formato digital.

La mayoría de los diputados apoyó la iniciativa de la representante de la coalición «Izquierda Verde y Partido Laborista», Barbara Katmann. Ella declaró que entregar tal sistema al control estadounidense es inaceptable. El parlamento instó al ministro del Interior en funciones a intervenir en la situación. Si la compra de Solvinity finalmente se produce, los servidores de DigiD deben ser transferidos a una empresa neerlandesa o, como mínimo, europea.

Katmann también señaló que, tras el vencimiento de los contratos vigentes, las autoridades tienen la intención de encargar el mantenimiento únicamente a un contratista nacional. En su opinión, esto podría reducir el interés de la parte estadounidense en la operación y provocar su fracaso.

Anteriormente, un grupo de especialistas en tecnología declaró en una entrevista con la prensa neerlandesa que el gobierno dispone de mecanismos legales para bloquear la compra. La ley sobre el control no deseado de las empresas de telecomunicaciones permite detener la operación si amenaza el interés público. Una ley separada de revisión de inversiones extranjeras da potestad para prohibir la adquisición en caso de riesgo para la seguridad nacional.

Como ejemplo de posible presión por parte de Estados Unidos se cita el caso del año pasado, cuando a empresas estadounidenses se les prohibió prestar servicios al fiscal principal del Tribunal Penal Internacional en La Haya. Según los especialistas, la dependencia de un sistema de identificación digital crítico de un propietario extranjero se convierte por sí misma en un factor de riesgo para el país.