Operación familiar y cientos de documentos robados: la historia de los ingenieros de Google detenidos por el FBI

Operación familiar y cientos de documentos robados: la historia de los ingenieros de Google detenidos por el FBI

Mensajes borrados apresuradamente solo confirmaron las sospechas de los investigadores.

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En Silicon Valley se destapó un caso que golpea el punto más sensible del negocio tecnológico: la protección de los desarrollos. Tres ingenieros fueron acusados de sacar secretos comerciales de las empresas donde trabajaban y de transmitir datos fuera de Estados Unidos.

Un gran jurado federal presentó cargos contra Samane Gandali, de 41 años; Mohammadjavad Hosravi, de 40 años; y Sorur Gandali, de 32 años. Según la fiscalía del Distrito Norte de California, acordaron usar el acceso laboral a los sistemas internos para copiar información confidencial.

Los cónyuges Samane y Sorur Gandali trabajaron en Google; luego una de ellas pasó a una empresa identificada en los documentos como «empresa 3». Hosravi trabajó en otra compañía tecnológica, que en el caso figura como «empresa 2». Los tres fueron detenidos en San José y llevados al tribunal federal.

La investigación sostiene que los implicados copiaron sistemáticamente documentos relacionados con la seguridad de procesadores, la criptografía y otros desarrollos sensibles. Cientos de archivos de Google, según el acta de imputación, terminaron en una plataforma de comunicación externa en canales nombrados con sus nombres. Luego trasladaron los datos a dispositivos personales y a los ordenadores de trabajo de los demás. Parte de la información, según la acusación, llegó a estar disponible en Irán.

En el verano de 2023, los sistemas de seguridad de Google detectaron actividad sospechosa de Samane Gandali y le cerraron el acceso a los recursos corporativos. Tras eso, ella firmó una declaración en la que negó haber transferido datos a terceros. Paralelamente, según la investigación, los cónyuges empezaron a buscar formas de eliminar correspondencia y otras huellas digitales. Para no atraer la atención de los sistemas de control, no solo copiaron archivos, sino que también fotografiaron pantallas con información confidencial.

Antes del viaje a Irán en diciembre de 2023, según la fiscalía, Samane Gandali tomó alrededor de dos decenas de fotografías desde el ordenador de trabajo de Hosravi, en las que se mostraban datos de la «empresa 2». Ya en el extranjero, un dispositivo vinculado a ella obtuvo acceso a esas imágenes, y Hosravi continuó trabajando con materiales confidenciales del empleador.

El fiscal del distrito, Craig Missakian, declaró que las autoridades están decididas a impedir intentos de sacar ilegalmente tecnologías avanzadas. Un representante del FBI, Sanjay Virmani, informó que los acusados tomaron medidas deliberadas para ocultar sus acciones. La investigación la llevaron a cabo agentes del FBI junto con la fiscalía.

Por cada episodio relacionado con el robo de secretos comerciales, a los implicados se les puede imponer hasta diez años de prisión, y por el cargo de obstrucción a la justicia, hasta veinte años. La próxima audiencia está programada para el 20 de febrero de 2026 ante la jueza Susan van Keulen.