Tribunal en sesión, la IA escucha: ¿por qué la justicia británica necesitaba una cuenta de pago de Microsoft?

Tribunal en sesión, la IA escucha: ¿por qué la justicia británica necesitaba una cuenta de pago de Microsoft?

La tecnología llega a ámbitos que antes eran exclusivos de las personas.

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Los tribunales británicos, que durante años han afrontado sobrecarga y falta de recursos, comienzan un despliegue a gran escala de inteligencia artificial en sus procesos cotidianos. Las autoridades esperan que las nuevas herramientas aceleren la tramitación de los casos y reduzcan las colas acumuladas.

El ministro de Justicia del Reino Unido, David Lammy, informó en un evento de Microsoft en Londres sobre la expansión del uso de la IA en los tribunales de Inglaterra y Gales. Las tecnologías se emplearán para transcribir intervenciones orales, preparar breves resúmenes de sentencias y planificar las sesiones. Según él, el Ministerio de Justicia ya utiliza activamente el asistente Copilot, y el departamento se ha convertido en uno de los que registran el crecimiento más rápido en el uso de esta solución dentro del gobierno.

Los tribunales y las cortes están probando herramientas que anteriormente experimentó el Servicio de Libertad Condicional. El sistema convierte automáticamente en texto las conversaciones del personal con las personas condenadas. En el ministerio aseguran que esto permitió ahorrar más de 25.000 horas de trabajo, ya que el personal ya no tiene que redactar los informes manualmente.

Algunos jueces en materia de inmigración y asilo emplean IA para preparar anotaciones de trabajo y borradores de formulaciones, y los asesores jurídicos y los jueces de distrito en los tribunales de magistrados participan en proyectos piloto de transcripción automática y resumen de sentencias. El Servicio de Tribunales y Tribunales de Su Majestad pondrá en marcha una herramienta basada en IA para elaborar la programación de las sesiones. La unidad Justice AI Unit recibirá en el próximo ejercicio financiero una financiación adicional de más de 12 millones de libras esterlinas.

Lammy también citó la experiencia del Tribunal de Justicia de Ontario en Toronto, que organizó su trabajo sin documentos en papel y se diseñó desde el principio como totalmente digital. A su juicio, este modelo puede servir de ejemplo para el sistema británico. No obstante, en Canadá ya surgieron problemas con la aplicación de algoritmos generativos.

El año pasado, uno de los jueces obligó a un abogado a volver a presentar los documentos de un caso penal después de que en los archivos se encontrara una decisión judicial ficticia y referencias inapropiadas. El juez Joseph Kenkel señaló numerosos y sustanciales errores y advirtió contra el uso de herramientas similares para la investigación jurídica al preparar documentos procesales.

Además de la digitalización, el gobierno pretende acelerar el trabajo de los tribunales aumentando el número de sesiones, creando las llamadas «tribunales relámpago», donde se agrupan casos similares, y modernizando los edificios. Parte de las propuestas, incluida la ampliación del uso de la IA y un uso más activo de la videoconferencia, se elaboraron a partir del informe que previamente presentó sir Brian Leveson.

El ministro de Justicia también busca reducir el número de juicios con jurado. El plan propone privar a los acusados del derecho a elegir esa forma de enjuiciamiento en casos en los que la pena máxima no supera los tres años de prisión. La iniciativa encuentra resistencia entre algunos diputados del Partido Laborista, y su aprobación en el Parlamento puede resultar complicada.