¿La nueva medida contentará a los detractores de la IA y protegerá a los artistas honestos?

Apple está preparando cambios en el funcionamiento del servicio musical Apple Music para indicar con mayor transparencia el uso de inteligencia artificial en la creación de música. La compañía planea añadir etiquetas especiales que ayuden a distinguir composiciones creadas íntegramente por personas y pistas en las que se utilizaron algoritmos.
Sobre la próxima actualización informó el portal Music Business Worldwide. Según el medio, Apple envió a sus socios de la industria una comunicación con la explicación del nuevo enfoque para subir contenido. Las discográficas y los distribuidores recibirán campos adicionales de metadatos donde podrán indicar la participación de inteligencia artificial en la creación de música.
Los metadatos son información de servicio sobre el archivo. En los servicios de música, en campos similares normalmente se indica el título de la composición, el álbum, el nombre del intérprete, el género y otros datos. Ahora Apple Music añadirá etiquetas de transparencia que permitirán señalar el uso de algoritmos en distintos elementos del lanzamiento. Los distribuidores podrán especificar si se empleó inteligencia artificial en la creación de la portada, la grabación en sí, la letra de la canción o el video musical.
El nuevo sistema no identificará automáticamente el origen de la música. La decisión sobre el etiquetado quedará en manos de la discográfica o del distribuidor que suba el lanzamiento a la plataforma. Un esquema similar ya se aplica en el servicio Spotify.
El carácter voluntario del etiquetado implica que los opositores a la creación con IA difícilmente obtendrán un criterio fiable para identificar rápidamente esas pistas. Sin una verificación obligatoria, la plataforma se basa en la buena fe de los titulares de derechos, por lo que parte de los lanzamientos con participación de inteligencia artificial puede quedar sin las marcas correspondientes.
Algunos competidores intentan abordar la cuestión de otra manera. Por ejemplo, la plataforma musical Deezer está probando sus propias herramientas de reconocimiento automático de contenido creado por algoritmos. Sin embargo, desarrollar estos sistemas sigue siendo una tarea compleja, ya que lograr una alta precisión en la determinación del origen de la música no es fácil por ahora.
Así, la industria musical va elaborando reglas para coexistir con los algoritmos, pero las soluciones actuales se parecen más a un gesto de buena voluntad que a un control estricto. Mientras la transparencia dependa de la honestidad de los participantes del mercado, la palabra final sobre el origen de la música no la tendrán las tecnologías, sino quienes publican los lanzamientos.