Se acabó la lluvia de dinero: los programadores se preguntan cómo financiar la automatización.

Se acabó la lluvia de dinero: los programadores se preguntan cómo financiar la automatización.

La reciente decisión de Anthropic podría acabar con miles de ambiciosos proyectos de IA.

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Anthropic cambió drásticamente las reglas del juego para los usuarios de Claude y los desarrolladores que habían construido sus propias herramientas alrededor de él. La compañía cerró la posibilidad de conectar servicios de terceros a las suscripciones de Claude, cerrando de hecho la vía popular de acceso económico a modelos avanzados.

La restricción entró en vigor el 4 de abril a las 12:00, hora del Pacífico. Ahora los titulares de las suscripciones Claude Pro y Max ya no pueden usar una tarifa fija para operar soluciones automatizadas externas. El primero en verse afectado fue OpenClaw —un marco abierto para crear agentes de IA que se empleaba activamente para navegación web, gestión de correo y domótica. En las próximas semanas la empresa planea extender la prohibición a todas las plataformas similares.

Formalmente la prohibición existía desde antes: las normas del servicio ya limitaban las integraciones de terceros desde febrero de 2024. Pero en la práctica la empresa no supervisó durante mucho tiempo el cumplimiento de esos requisitos. Los usuarios de OpenClaw encontraron una solución mediante la autorización OAuth y utilizaron el mismo mecanismo de acceso que para Claude Code. Ese método permitía conectar modelos sujetos a suscripción a sus propios agentes sin pago adicional.

En febrero de 2026 la empresa actualizó los términos de uso y cerró esa laguna. Ahora los permisos OAuth validan solo para los productos oficiales —Claude Code y la interfaz web de Claude. En Anthropic explicaron el endurecimiento de la política por la alta carga sobre la infraestructura. Según la empresa, las herramientas de terceros generaban una carga desproporcionada en los servidores, lo que dificultaba atender a los usuarios principales.

Los intentos de negociar con Anthropic no dieron resultado. Los representantes de OpenClaw, incluido el miembro del consejo Dave Morin, lograron solo un aplazamiento de una semana antes de la entrada en vigor de las restricciones.

No obstante, se ofrecieron alternativas a los usuarios. Para trabajar con agentes externos ahora habrá que optar por el pago por uso o pasar a una clave API con tarificación por solicitudes. Para suavizar la transición, la empresa prometió un bono único equivalente al coste de una suscripción mensual, que se puede utilizar hasta el 17 de abril, así como un descuento de hasta el 30% en la compra de paquetes de uso adicional. Si se desea, está disponible la compensación total por la cancelación de la suscripción.

La comunidad de desarrolladores recibió los cambios con una reacción muy negativa. Usuarios de OpenClaw informan de un aumento de costes —ahora una operación puede costar entre 0,5 y 2 dólares. A esos precios muchos proyectos independientes y desarrollos experimentales pierden sentido.

La situación puso de manifiesto el conflicto creciente entre los creadores de plataformas de IA y los desarrolladores. Las empresas buscan controlar la carga y monetizar la infraestructura costosa, mientras que la comunidad espera condiciones de trabajo más accesibles y flexibles con los modelos modernos.