Te explicamos la trampa astuta que se esconde en una imagen cotidiana.

Los estafadores se adaptan rápidamente a los nuevos filtros y hábitos de los usuarios — y ahora apuestan por los códigos QR. En Estados Unidos en las últimas semanas ha surgido una nueva estafa, en la que los delincuentes se hacen pasar por organismos judiciales y envían mensajes sobre supuestas multas de tráfico impagadas.
Los mensajes se envían en nombre de tribunales municipales o de distrito y parecen una notificación urgente de deuda. Intentan convencer al destinatario de que el caso ya ha pasado a la fase de cobro forzoso y exigen el pago inmediato de la multa — de lo contrario advierten sobre posibles procedimientos. En lugar de un enlace habitual en el texto, adjuntan una imagen con un código QR que proponen escanear para pagar.
La campaña afectó a varios estados, incluidos Nueva York, California, Texas y Virginia. Casos similares los usuarios discuten activamente en la red, lo que indica una amplia difusión del esquema. Anteriormente los delincuentes ya enviaban mensajes sobre deudas inexistentes por peajes y estacionamiento, pero entonces utilizaban enlaces regulares. El nuevo enfoque con códigos QR complica la verificación de esos mensajes y ayuda a eludir los sistemas automáticos de protección.
Tras escanear el código la víctima llega a un sitio intermedio con una comprobación CAPTCHA. Ese paso permite ocultar el ataque a los sistemas de análisis. Luego se redirige a una página falsa, diseñada como el sitio del departamento de transporte local. Allí se indica la cantidad de la deuda — por lo general, alrededor de 6,99 dólares — y se ofrece proceder al pago.
El formulario de pago recopila datos personales: nombre, dirección, teléfono, correo electrónico y, a continuación, los datos de la tarjeta bancaria. La información obtenida se utiliza para ataques posteriores, fraudes financieros o venta a otros delincuentes.
Las autoridades de Estados Unidos ya han subrayado en repetidas ocasiones que no envían notificaciones de multas por SMS que exijan pago o la entrega de datos personales. Recomiendan ignorar cualquier mensaje de este tipo, especialmente si el remitente es desconocido.