Así es la guerra digital moderna: sin un solo disparo.

Las autoridades suecas informaron sobre un ciberataque a una de las centrales térmicas del país, que no se había dado a conocer públicamente hasta ahora. El incidente ocurrió en la primavera de 2025, pero los detalles salieron a la luz recién ahora. La historia atrajo atención no solo por el objetivo elegido, sino también porque se trató de un intento de influir en una instalación de la que depende el funcionamiento estable del sector energético.
Según el ministro de defensa civil Karl-Oscar Bohlin, los atacantes intentaron interrumpir el funcionamiento de una central eléctrica en el oeste de Suecia. Las autoridades no revelaron el nombre de la instalación. El ataque no alcanzó su objetivo, ya que la planta activó mecanismos de protección incorporados y se evitaron consecuencias graves.
Las autoridades suecas afirman que el caso fue investigado por el Servicio de Seguridad, que identificó a los responsables del intento de interferencia. Según la versión oficial, detrás del ataque estaba un grupo vinculado a servicios extranjeros de inteligencia y fuerzas de seguridad. La investigación sobre el caso ya está cerrada.
Karl-Oscar Bohlin relacionó el incidente con una tendencia más amplia. Según el gobierno, en los últimos años los ataques híbridos contra empresas e infraestructuras europeas se han intensificado y se han vuelto más peligrosos. Si antes esos grupos con mayor frecuencia se limitaban a ataques DDoS contra sitios y servicios, ahora, según Estocolmo, con más frecuencia aparecen intentos de causar daños reales a empresas, incluidas instalaciones energéticas.
La misión diplomática extranjera en Estocolmo rechazó las acusaciones, negó su implicación y calificó las declaraciones de las autoridades suecas como carentes de pruebas.