Estafadores usan IA para usurpar los derechos de bandas sonoras originales en videos de YouTube

Un vídeo con la partida de un juego antiguo se convirtió inesperadamente en un problema para su autor en YouTube. La razón suena casi absurda: personas ajenas superpusieron a la música del juego una voz generada por una red neuronal, y declararon esa grabación como su propiedad.
La historia comenzó con el autor conocido como Nubzombie. Publicó un vídeo con la partida de Silent Hill 2 y poco después recibió una reclamación por haber infringido los derechos de autor. La reclamación fue presentada por el usuario Agro memos. Si se escucha el fragmento en disputa, queda claro: se trata de la composición «Promise», escrita por Akira Yamaoka. En la versión «nueva» sobre la música original simplemente añadieron una voz generada.
La historia no terminó ahí. Tras unas horas de que Nubzombie subiera otro vídeo, recibió una segunda reclamación. Esta vez la presentó un autor bajo el nombre «詹姆斯.K». El nuevo solicitante ni siquiera intentó ocultar la apropiación: la pista se llama «Promise» y repite el original casi sin cambios.
La situación ilustra un problema antiguo de YouTube. El sistema de reclamaciones automáticas permite a cualquiera declarar derechos sobre contenido ajeno si se le añaden cambios mínimos. Antes, para esas maniobras se requería al menos algún esfuerzo; ahora las redes neuronales han simplificado la tarea a un par de clics.
La historia se volvió aún más extraña cuando surgió la vinculación de Agro memos con The Orchard Enterprises, una división de Sony Music Entertainment. En las descripciones de los vídeos se indica que las grabaciones fueron subidas a través de esa compañía. Orchard ya había tenido casos similares. Por ejemplo, en 2024 el autor EckhartsLadder contó cómo recibió reclamaciones por la pista «Resonance» del grupo HOME, aunque la compañía no poseía los derechos de la música.
Además, la propia serie Silent Hill pertenece a Konami, que lanzó el juego en 2001 y luego lo reeditó en 2024. Sony no tiene derechos evidentes sobre este proyecto, por lo que la participación de estructuras vinculadas a la compañía en esquemas de este tipo suscita interrogantes.