La UE ante la disyuntiva: ¿colonia digital o soberanía tecnológica?

La Unión Europea prepara nuevas restricciones contra empresas tecnológicas extranjeras y habla cada vez más del riesgo de dependencia de las tecnologías estadounidenses. En Bruselas temen que Europa se esté transformando gradualmente en «colonia tecnológica», donde los servicios digitales clave están controlados por corporaciones extranjeras.
El director de redes del futuro de la Comisión Europea, Tibo Kleiner, afirmó que sin plataformas en la nube y tecnologías propias Europa perderá la capacidad de desarrollar de forma autónoma productos importantes. Según el funcionario, las autoridades de la UE ya han preparado un paquete de medidas para reforzar la soberanía tecnológica, que incluirá una nueva ley sobre el desarrollo de servicios en la nube y sobre inteligencia artificial.
El documento debe presentarse el 27 de mayo, aunque los plazos ya se han aplazado varias veces. Kleiner reconoció que la iniciativa fue objeto de un lobby activo en su contra. Los opositores a las nuevas normas sostienen que renunciar a las tecnologías estadounidenses sería demasiado costoso y complejo.
En la Comisión Europea consideran la situación crítica. Kleiner declaró que muchas empresas empiezan a comprender cuán peligrosa es la dependencia de tecnologías que están bajo control ajeno. Ante tales preocupaciones, Bruselas pretende promover la expansión de la infraestructura europea en la nube.
Las autoridades de la UE también podrían obligar a las entidades públicas a elegir con mayor preferencia a proveedores europeos al contratar servicios digitales. En la Comisión Europea sostienen abiertamente que el sector público debe dejar de tomar decisiones que socaven la independencia tecnológica de la región.
Paralelamente, la Unión Europea está endureciendo la legislación sobre ciberseguridad. Las nuevas normas podrían afectar no solo a empresas chinas, sino también a corporaciones estadounidenses. La ponente principal del Parlamento Europeo sobre la reforma de la ley de ciberseguridad, Marketa Gregorova, afirmó que las empresas estadounidenses también se enfrentarán a consecuencias si no cumplen los requisitos de la UE. Según ella, Bruselas no tiene la intención de crear «listas negras», pero pretende implantar un sistema de evaluación de riesgos de los proveedores.
En un principio, las nuevas medidas se elaboraron principalmente contra los fabricantes chinos de equipos y servicios. Sin embargo, las autoridades europeas expresan cada vez más preocupación por la dependencia de las empresas estadounidenses que proporcionan servicios críticos. En la UE temen que las autoridades de Estados Unidos puedan obtener la capacidad de influir en la infraestructura europea a través de grandes corporaciones tecnológicas.
Gregorova también criticó la actitud de las plataformas estadounidenses respecto a las leyes europeas y recordó los conflictos en torno a la Ley de Servicios Digitales, que regula la actividad de las grandes empresas de internet en la Unión Europea.