Tras tres años de quejas, Windows 11 incluirá una opción integrada para personalizar los elementos del menú contextual (clic derecho).

Tras tres años de quejas, Windows 11 incluirá una opción integrada para personalizar los elementos del menú contextual (clic derecho).

Microsoft quiere que el sistema se adapte a los hábitos del usuario.

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El menú del botón derecho del ratón en Windows 11 lleva tiempo irritando a los usuarios: se volvió más bonito, pero no más cómodo. Microsoft finalmente reconoció el problema y trabaja para que cada persona pueda personalizar el menú contextual: eliminar elementos innecesarios y dejar los comandos que usa con más frecuencia.

Sobre los cambios futuros informó Marcus Ash, director de diseño e investigación de la experiencia de usuario de Windows y dispositivos en Microsoft. Según él, la compañía trabaja para que los menús contextuales se abran más rápido, tengan un aspecto más sencillo por defecto y se adapten a los hábitos del usuario. Microsoft promete revelar más detalles del enfoque más adelante.

El menú contextual de Windows 11 surgió como un intento de corregir los problemas antiguos de Windows 10. En la versión anterior del sistema, el menú creció durante años sin reglas estrictas: los programas añadían sus comandos, los elementos se acumulaban uno tras otro, y acciones necesarias como copiar o cortar a veces quedaban lejos del puntero del ratón.

En Windows 11 Microsoft hizo el menú más moderno: añadió esquinas redondeadas, rediseñó el aspecto y agrupó parte de los comandos. La compañía prometió que las acciones más frecuentes estarán más cerca del lugar del clic, y comandos como «Abrir» y «Abrir con» aparecerán juntos. Los elementos antiguos no desaparecieron por completo; los ocultaron tras el botón «Mostrar opciones adicionales».

En la práctica, la nueva versión no resolvió el problema principal. El menú sí parece más ordenado, pero a menudo ocupa demasiado espacio en la pantalla y sigue conteniendo elementos innecesarios. Debido a los grandes márgenes, el menú contextual de Windows 11 en muchos casos parece incluso más voluminoso que la versión antigua de Windows 10.

Algunos usuarios ya sortean la limitación con programas de terceros y restauran el menú antiguo por defecto. Ese método funciona, pero parece más un parche temporal que una forma adecuada de personalizar el sistema. Si Microsoft añade una opción integrada para gestionar los elementos del menú, los usuarios ya no tendrán que cambiar el comportamiento de Windows mediante utilidades externas.

El menú contextual no fue la única parte de Windows 11 que Microsoft decidió flexibilizar. La compañía ya añadió la posibilidad de cambiar la posición de la barra de tareas, prueba una versión reducida del menú «Inicio» y una apariencia rediseñada con secciones que se pueden desactivar. Incluso la sección «Recomendado», que con frecuencia recibía críticas, está siendo renombrada y se le da más control sobre cómo se muestra.

Estos cambios muestran que Microsoft intenta devolver a Windows 11 la sensación de un sistema manejable, y no de un conjunto de soluciones impuestas. Para los usuarios comunes, la posibilidad de configurar el menú del botón derecho puede ser una mejora pequeña, pero notoria: menos elementos innecesarios, acceso más rápido a las acciones necesarias y menos irritación en el trabajo cotidiano.