La nueva lógica de Galaxy se centra en el escenario más habitual tras un robo callejero.

El robo callejero de teléfonos inteligentes dejó de ser algo extraordinario allí donde este tipo de hurtos es frecuente, y el primer movimiento del delincuente casi siempre es el mismo: apagar el dispositivo lo antes posible, antes de que sea localizado o bloqueado de forma remota.
Según Android Authority, en One UI 9 Beta 2 Samsung está probando un mecanismo que no permitirá al delincuente apagar el teléfono sin el PIN, la contraseña o el patrón gráfico.
Este escenario parece razonable. Tras un robo, un dispositivo apagado es más difícil de localizar, el propietario pierde contacto con el equipo y dispone de menos tiempo para reaccionar. Pero si el teléfono inteligente permanece encendido, existe la posibilidad de rastrear su ubicación y también de borrar los datos de forma remota si contiene información especialmente sensible.
El botón separado Modo de bloqueo en la Beta 2 ha desaparecido, y su comportamiento se integró en la invocación del menú de apagado. En cuanto se abre el menú, el teléfono se bloquea, desactiva el acceso por huella dactilar y por reconocimiento facial, y después exige el código.
La función no busca una protección completa contra el robo, sino añadir una barrera adicional en la etapa más crítica. Si un Galaxy cae en manos de un extraño, una huella o el reconocimiento facial ya no bastan. Sin el PIN, la contraseña o el patrón gráfico no será posible desbloquear el dispositivo de forma habitual, apagarlo o reiniciarlo.
La biometría es cómoda en la vida cotidiana, pero en una situación conflictiva puede convertirse en un punto débil. El Modo de bloqueo elimina precisamente el acceso rápido por huella o por rostro, dejando solo el PIN o el patrón gráfico. Ese enfoque reduce el riesgo de acceso no autorizado si el teléfono inteligente ya está en manos ajenas.
La nueva lógica tiene también un inconveniente práctico. Si el propietario abre el menú de energía por accidente, tendrá que volver a pasar por la pantalla de bloqueo. Para quienes rara vez introducen el código y están acostumbrados a depender únicamente de la biometría, el paso adicional puede resultar incómodo.
De momento el cambio se ha detectado solo en la versión beta de One UI 9. Las publicaciones especializadas no confirman que Samsung mantendrá esa lógica en la versión estable ni que la extenderá a todos los modelos Galaxy.
Para reducir el riesgo, las fuentes señalan la medida básica: usar un PIN, una contraseña o un patrón gráfico seguros y no confiar solo en la biometría.