Lo que el ciberataque a cuatro bancos revela sobre el estado real del sistema financiero iraní

En Teherán, los residentes estuvieron imposibilitados de pagar en tiendas durante varias horas. Una falla en los sistemas bancarios interrumpió los pagos electrónicos en cuatro grandes bancos iraníes. El ciberataque afectó a Bank Melli, Bank Tejarat, Bank Saderat y al Banco de Desarrollo de Exportaciones de Irán. El Consejo para la Coordinación de Bancos de Irán calificó el incidente de limitado y declaró que los atacantes golpearon la infraestructura de comunicación común de las entidades.
Según el consejo, los equipos técnicos detectaron actividad inusual y tomaron medidas de inmediato para proteger los datos de los clientes y la infraestructura bancaria del país. Las autoridades aseguran que los atacantes no accedieron a la información de los clientes ni borraron datos.
Los habitantes de Teherán contaron que los pagos electrónicos dejaron de procesarse de repente en supermercados y restaurantes. Algunos establecimientos empezaron a registrar las compras a mano mientras los servicios bancarios permanecían inaccesibles. Uno de los propietarios de una tienda informó que casi el 90% de las tarjetas bancarias no funcionaron durante alrededor de cuatro horas, lo que impidió a los compradores realizar compras. En otro reporte se indicó que los bancos experimentaban interrupciones desde la madrugada.
Los sistemas continuaron recuperándose el 14 de junio. Más tarde las operaciones volvieron a la normalidad y se solucionaron los problemas en Bank Tejarat y en el Banco de Desarrollo de Exportaciones de Irán. La agrupación de hackers iraní Black Wolves asumió la responsabilidad del ataque. En Telegram, el grupo afirmó que contra Irán se desarrolla una «guerra silenciosa» en el ciberespacio. Las autoridades todavía no han revelado los detalles técnicos del ataque y continúan investigando el incidente.
Irán ya había enfrentado grandes ciberataques. En 2021, los atacantes hackearon la prisión de Evin en Teherán y publicaron grabaciones de las cámaras de vigilancia. Durante las protestas de mujeres de 2022, el Banco Central de Irán también fue objeto de ataques.