La Casa Blanca afirmó que Moonshot AI consiguió acceso a los aceleradores Nvidia GB300 en Tailandia para entrenar inteligencia artificial.

La carrera de inteligencia artificial entre Estados Unidos y China ha pasado de debates sobre la velocidad del desarrollo a acusaciones directas de robo de tecnologías. El director de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca, Michael Kratsios, afirmó que la empresa china Moonshot AI recopiló en secreto las respuestas del modelo avanzado Fable 5 de Anthropic para entrenar su propio sistema Kimi K3.
Según Kratsios, Moonshot AI creó una plataforma interna para realizar consultas masivas al modelo estadounidense y usó varias formas de acceso para ocultar su actividad. La empresa supuestamente eludió las restricciones de Anthropic y obtuvo datos a escala industrial que luego podría haber utilizado para crear Kimi K3.
La Casa Blanca no presentó pruebas técnicas públicas. No se sabe aún qué registros de solicitudes, datos de red u otra información respaldan las acusaciones, ni si Anthropic detectó actividad sospechosa por su cuenta.
En el centro de la disputa está la destilación de modelos. Cuando se entrena un modelo así, un sistema más compacto y barato adquiere conocimientos de un modelo grande analizando sus respuestas. Los desarrolladores aplican ampliamente este enfoque, ya que la destilación reduce los costes computacionales. Las autoridades estadounidenses no consideran ilícito el método en sí, sino que los datos se recopilaran masiva y ocultamente eludiendo las normas de acceso.
Kratsios afirmó que la empresa roba tecnologías estadounidenses. Estas declaraciones pueden influir en las medidas futuras de Washington. Las autoridades de EE. UU. podrían exigir a los desarrolladores controlar con mayor rigor las interfaces de programación, dificultar la creación de cuentas falsas y ampliar las restricciones al acceso de empresas chinas a sistemas informáticos avanzados.
Las acusaciones surgieron seis días después de que se lanzara Kimi K3. Moonshot AI presentó un modelo con 2,8 billones de parámetros y lo describió como la mayor sistema con pesos abiertos. La compañía afirma que en capacidades Kimi K3 se aproxima a Fable 5. Los pesos completos se planearon publicar el 27 de julio.
Las sospechas sobre Moonshot AI ya habían surgido antes. En febrero Anthropic acusó a Moonshot AI, DeepSeek y MiniMax de recopilar de forma coordinada las respuestas de Claude. La empresa vinculó a los tres desarrolladores más de 16 millones de consultas procedentes de unas 24.000 cuentas falsas. Según Anthropic, Moonshot AI realizó 3,4 millones de solicitudes.
Kratsios también afirmó que la empresa china obtuvo acceso a servidores con aceleradores Nvidia GB300 en Tailandia y probablemente los utilizó para entrenar modelos. Ese esquema muestra un punto débil de las restricciones a la exportación. Prohibir el envío de aceleradores a China es más sencillo que impedir que las empresas alquilen capacidad computacional en el extranjero y se conecten a ella de forma remota.
Por sí solo, el acceso a servidores en Tailandia no demuestra que la empresa haya eludido las normas estadounidenses. La legalidad del esquema depende del propietario del equipo, del proveedor de servicios y de los permisos otorgados. No obstante, Washington podría extender las restricciones al alquiler remoto de capacidad computacional y reforzar el control sobre los centros de datos en países de Asia y Oriente Medio.
Las autoridades estadounidenses aún no han divulgado pruebas contra Moonshot AI, pero ya han señalado una posible orientación de la política futura. Incluso las acusaciones no confirmadas pueden ser la base para nuevas restricciones, sanciones y presiones sobre los aliados de EE. UU. La disputa en torno a Kimi K3 corre el riesgo de convertir la destilación de modelos, de un método habitual de entrenamiento, en un nuevo frente de confrontación tecnológica.