Un dominio abandonado esperó años por un nuevo propietario y le entregó los datos de cientos de miles de llamadas.

Dominio olvidado, con un coste de 5 euros, dio a la especialista control sobre una parte del viejo sistema de enrutamiento de llamadas telefónicas relacionado con las islas Diego-García y Ascensión. En unos meses, el servidor de la especialista recibió cientos de miles de solicitudes con números de teléfono, aunque la infraestructura llevaba tiempo considerada prácticamente en desuso.
El problema lo descubrió la especialista en seguridad Lina, que estudiaba zonas ENUM en e164.arpa. El sistema ENUM apareció a principios de la década de 2000 y permite convertir un número de teléfono habitual en un nombre DNS para saber adónde dirigir la llamada a través de Internet. El mecanismo está descrito en RFC 3761.
Lina encontró tres zonas correspondientes a los códigos internacionales +290, +246 y +247. La Unión Internacional de Telecomunicaciones las asigna respectivamente a la isla de Santa Elena, Diego-García y la isla de Ascensión, y confirma la delegación de las tres zonas en el sistema ENUM.
Las zonas usaban dos servidores de nombres. El primero ya no funcionaba, y el dominio del segundo, enum.org.uk, había caducado. Lina lo registró por 5 euros y pudo responder a consultas DNS para los tres territorios. Teóricamente, el propietario de ese servidor podía señalar la dirección de su propio nodo de telefonía por Internet e intentar colocarlo entre quien llama y el destinatario, redirigiendo la conversación a través de su infraestructura.
Al principio Lina verificó solo la zona de la isla de Santa Elena y en un día no vio ninguna consulta. Más tarde, los registros de las tres zonas mostraron una imagen completamente distinta. Su servidor registró 100.170 consultas para Diego-García, 99.902 para la isla Ascensión y 9.133 para Santa Elena. Teniendo en cuenta el segundo servidor, que no registró nada, la autora estimó un flujo total de aproximadamente 400.000 consultas.
Cada consulta contenía el número de teléfono en orden invertido, por lo que se podía reconstruir y, con ello, saber cuándo se produjo la petición y desde qué servidor DNS la envió el remitente. La mayoría de las consultas a las zonas de Diego-García y Ascensión llegaron a través de infraestructura estadounidense. No obstante, los propios registros no prueban que cada consulta correspondiera a una llamada telefónica efectuada.
El servidor de Lina respondía que no existía la entrada requerida, por lo que las llamadas continuaron por la red telefónica habitual. Tras detectar el gran flujo de consultas, la especialista detuvo el servidor, borró los registros y volvió a informar del problema al Centro Nacional de Ciberseguridad del Reino Unido.
La antigua configuración estaba, en efecto, abandonada desde hacía tiempo. En julio de 2025, el administrador de las zonas relacionadas comunicó a RIPE NCC que las delegaciones +246, +247 y +290 no se habían mantenido durante años y solicitó su eliminación completa. Finalmente, el control de enum.org.uk, según Lina, fue transferido al Centro Nacional de Ciberseguridad del Reino Unido.