La empresa decide derribar la barrera que durante décadas separó la plataforma del software de consumo

La frontera entre los ordenadores corporativos especializados y los servidores convencionales puede hacerse notablemente más delgada: IBM está desarrollando un procesador, capaz de ejecutar simultáneamente instrucciones Arm y de sus propias plataformas IBM Z o LinuxONE. La empresa busca ampliar el conjunto de software disponible para los propietarios de mainframes sin renunciar al software ya en funcionamiento.
Se denomina mainframes a los potentes ordenadores corporativos diseñados para el procesamiento continuo de un gran número de operaciones y para ofrecer alta fiabilidad. Estos sistemas se emplean en tareas críticas donde una parada resulta especialmente costosa. IBM Z pertenece precisamente a esta clase de máquinas, aunque el mercado de mainframes es reducido en comparación con las plataformas de servidores masivos.
El nuevo procesador aún no tiene nombre. IBM planea fabricarlo con un proceso de 2 nm y dotarlo de 11 núcleos de alto rendimiento con frecuencia superior a 5,7 GHz. Cada núcleo podrá ejecutar simultáneamente instrucciones Arm y de IBM Z, o Arm y de LinuxONE. De este modo, un único procesador ofrecerá soporte directo para dos arquitecturas de conjunto de instrucciones diferentes.
Este enfoque debería ampliar la oferta de software para los mainframes IBM. Los desarrolladores de software comercial y de código abierto suelen orientarse a las plataformas masivas, mientras que IBM Z permanece fuera de las principales corrientes de la infraestructura moderna en la nube y de IA. El ecosistema de Arm, por el contrario, cuenta con más de 22 millones de desarrolladores y abarca numerosas herramientas modernas.
El soporte de Arm permitirá combinar las aplicaciones existentes en IBM Z con programas de un ecosistema mucho más amplio. Los propietarios de mainframes no tendrán que elegir entre el software corporativo antiguo y las nuevas herramientas únicamente por la incompatibilidad de arquitecturas de procesador. Para IBM, este paso también amplía el abanico de cargas de trabajo que potencialmente se pueden migrar a Z.
El procesador también incluirá aceleradores de inteligencia artificial, incluidos bloques para la detección de operaciones fraudulentas directamente durante el procesamiento de transacciones. Un módulo integrado separado acelerará las operaciones de entrada y salida de datos, y una gran memoria caché estará pensada para las exigentes cargas corporativas.
El procesador podría aparecer aproximadamente en 2028. La última generación de mainframes z17 llegó en 2025, y la compañía suele presentar nuevos modelos cada tres años, por lo que el nuevo chip se considera una posible base para la siguiente generación de sistemas.