Google enseña a los aviones a evitar sus propias estelas

Google enseña a los aviones a evitar sus propias estelas

Incluso una pequeña maniobra puede cambiar notablemente el resultado.

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A veces, para reducir el impacto climático basta que un avión suba o baje unos pocos cientos de metros. Google y Cathay Pacific ampliaron las pruebas de un sistema que, mediante IA, predice zonas del cielo donde tras un avión puede formarse una estela de condensación de larga duración y sugiere a la tripulación evitarlas.

Las estelas blancas aparecen cuando los gases calientes y húmedos del escape del motor entran en aire muy frío y húmedo. Parte de las estelas desaparece pronto, pero algunas se convierten en nubes finas que retienen calor en la atmósfera. Según las empresas, estas estelas pueden representar alrededor de un tercio del impacto climático total de la aviación, aunque la estimación sigue siendo objeto de investigación científica.

El sistema de Google combina modelos de IA, imágenes satelitales y datos meteorológicos para identificar con antelación las áreas propicias para la formación de estelas. El pronóstico se transmite a los controladores y al registro de vuelo electrónico de Cathay Pacific mediante el Wi‑Fi a bordo. El piloto puede ajustar la altitud ligeramente, de forma similar a como las tripulaciones evitan la turbulencia. El sistema no controla el avión de forma autónoma.

La primera fase comenzó a finales de 2025 y abarcó más de 100 vuelos, de los cuales más de 80 siguieron las recomendaciones del sistema. Google estimó una reducción del efecto calentador de las estelas de condensación de aproximadamente un 40%. La ruta Hong Kong — Singapur contribuyó de manera destacada: representó más de la mitad del efecto calculado de todo el ensayo.

La tecnología ya se había probado también en otra rama de la aviación. En un experimento anterior, Google y American Airlines realizaron 70 vuelos de prueba, y el análisis satelital mostró un 54% menos de estelas en las rutas ajustadas. Tales maniobras aumentaron el consumo de combustible en aproximadamente un 2% para los vuelos afectados, pero Google estimó el incremento para toda la flota en aproximadamente un 0,3%.

Cathay Pacific se convirtió en la primera socia comercial de Google con esta tecnología en la región de Asia y el Pacífico y en la primera aerolínea que prueba el método en vuelos de ultralarga distancia. Ahora las empresas pasan a una segunda fase, más amplia, en rutas asiáticas y transpacíficas. El objetivo de la siguiente etapa no es demostrar de nuevo la cifra ya obtenida, sino comprobar hasta qué punto el método funciona en distintas condiciones meteorológicas, con diferentes niveles de ocupación de las aeronaves y con restricciones del espacio aéreo.