La empresa tapó la brecha, pero las consecuencias podrían seguir haciéndose sentir durante mucho tiempo.

Millones de jugadores de Capcom se enfrentaron a una fuga de datos personales tras el hackeo del sistema único de cuentas. La empresa japonesa confirmó que los atacantes obtuvieron acceso no autorizado al servicio CAPCOM ID y sustrajeron datos relacionados con 11 774 247 cuentas en todo el mundo. El incidente afectó no solo a las direcciones de correo electrónico, sino también a información técnica sobre las acciones de los usuarios.
CAPCOM ID funciona como una cuenta única para acceder a los servicios web del editor y a las funciones en línea de algunos juegos, incluido Street Fighter 6. A través del sistema, los usuarios vinculan los perfiles de juego con los servicios de la compañía. La magnitud de la fuga significa que los datos comprometidos pueden afectar a millones de propietarios de juegos independientemente de la plataforma utilizada.
En el conjunto de datos sustraídos se encontraban direcciones de correo electrónico, fechas de creación de las cuentas, la hora del último inicio de sesión, el número de autorizaciones y las direcciones IP desde las que los usuarios se conectaron al servicio por última vez. Datos personales adicionales, entre ellos las fechas de nacimiento, el sexo, el país o la región de residencia y los seudónimos de juego, fueron revelados para 43 cuentas.
La compañía prestó especial atención a 196 cuentas en las que los atacantes pudieron cambiar las contraseñas por su cuenta. Capcom ya restableció las contraseñas de las cuentas afectadas. No obstante, la empresa no encontró confirmación de la filtración de las contraseñas inicialmente establecidas por los usuarios. La información de pago, incluidas las credenciales de tarjetas bancarias, tampoco formaba parte del conjunto de datos sustraídos.
Los primeros indicios de actividad sospechosa fueron detectados por el servicio de seguridad de Capcom el 19 de octubre de 2026. La compañía bloqueó de inmediato el acceso no autorizado y comenzó a esclarecer las circunstancias del incidente. Al día siguiente, la investigación confirmó la fuga de datos de usuarios y el cambio no autorizado de contraseñas. Se creó un grupo interno especial para coordinar las acciones de respuesta.
El 21 de octubre, Capcom notificó a la policía japonesa y a la Comisión de Protección de Información Personal. Para el 22 de octubre, la compañía completó las medidas de protección de emergencia e identificó el método de penetración de los atacantes; sin embargo, no reveló públicamente los detalles técnicos del ataque. La verificación del alcance completo de la compromisión continúa, por lo que las cifras publicadas reflejan las consecuencias confirmadas al momento del comunicado.
A pesar de la magnitud del incidente, CAPCOM ID continúa funcionando y la disponibilidad de los juegos no se ha visto afectada. La compañía comenzó a notificar individualmente a los usuarios afectados y abrió canales de soporte especiales. Capcom también advirtió sobre posibles correos de phishing en los que los estafadores podrían hacerse pasar por empleados del editor o de organizaciones relacionadas y usar los datos sustraídos para engañar.
Se recomendó a los usuarios no seguir enlaces sospechosos ni abrir archivos adjuntos en mensajes inesperados. Para Capcom, este hackeo fue otro incidente serio tras el ataque de ransomware en 2020. Las causas de la nueva compromisión aún no se han determinado definitivamente. La compañía continúa la investigación y promete reforzar la protección de los sistemas informáticos.