Australia lo logró; nosotros también podemos: Londres asume el papel de 'padre digital' estricto

Australia lo logró; nosotros también podemos: Londres asume el papel de 'padre digital' estricto

Los cambios que se avecinan obligarán a millones de adolescentes británicos a replantear por completo sus hábitos y rutinas diarias en línea.

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Las autoridades británicas están considerando la posibilidad de imponer restricciones al uso de las redes sociales por parte de menores, siguiendo el ejemplo de Australia. La iniciativa está relacionada con la creciente preocupación por el impacto del contenido en línea en la salud mental y el desarrollo de los adolescentes. Se contempla tanto la prohibición total para usuarios por debajo de cierta edad como la modificación de la edad digital de consentimiento, que permite a un menor registrarse en las plataformas.

El primer ministro Keir Starmer afirmó que está dispuesto a tomar medidas enérgicas para proteger a los menores. Según él, la infancia moderna está cada vez más vinculada a la ansiedad y a la constante comparación a través de los “me gusta” y los comentarios. En Substack señaló que el problema requiere un enfoque integral y meditado.

Representantes del gobierno del Reino Unido planean visitar próximamente Australia, donde desde diciembre existe una prohibición del uso de redes sociales por parte de menores de 16 años. La delegación británica pretende estudiar la experiencia de los colegas para evaluar la eficacia de tales medidas y la posibilidad de adaptarlas a escala nacional.

Además, se contempla la limitación de funciones que generan adicción, en particular el desplazamiento infinito del feed de noticias. También se presta atención a la verificación fiable de la edad y a la elaboración de nuevos estándares para evaluar la madurez digital.

La situación se agrava por la amplia difusión de contenido generado por IA. Causaron especial indignación los informes sobre el chatbot Grok, desarrollado por la empresa de Elon Musk, que, según medios, generaba imágenes de carácter sexual sin consentimiento, incluidas las que involucraban a menores. Esto provocó una ola de rechazo público y aceleró el debate sobre medidas restrictivas.

Anteriormente, el gobierno del Reino Unido anunció su intención de prohibir por completo las herramientas de “desnudamiento” basadas en redes neuronales, así como de reforzar el control sobre la creación, transmisión y visualización de imágenes desnudas de menores. Las autoridades destacan que la ley de seguridad en la red aprobada recientemente ya ha dado resultados: el porcentaje de menores sometidos a verificación de edad al acceder a internet aumentó hasta el 47% y las visitas a sitios pornográficos se redujeron en un tercio.

No obstante, según la ministra de Tecnología Liz Kendall, las medidas existentes no son suficientes: muchos padres siguen expresando preocupación. Próximamente se publicarán nuevas recomendaciones sobre la duración del tiempo frente a la pantalla para niños de 5 a 16 años. Un documento separado para los padres de niños más pequeños debería aparecer en abril.