Ahora las investigaciones criminales comenzarán directamente en su propio hogar.

El ministro de Justicia, Asuntos Internos y Migración de Irlanda, Jim O'Callaghan, presentó una iniciativa para actualizar la legislación sobre la interceptación de comunicaciones. El nuevo proyecto de ley, denominado Communications (Interception and Lawful Access) Bill, reemplazará la norma obsoleta de 1993 que no contempla las formas modernas de comunicación digital. Las autoridades pretenden crear un marco jurídico moderno capaz de hacer frente a delitos graves y a las amenazas a la seguridad nacional.
El documento prevé la posibilidad de intervención legal en todo tipo de comunicaciones, incluyendo el correo electrónico, los servicios de mensajería y hasta los dispositivos del Internet de las cosas. Según el ministro, la necesidad de actualizarse se debe al fuerte avance tecnológico de las últimas dos décadas, así como al aumento de la dependencia de las investigaciones en datos digitales. Según un documento de la Comisión Europea, actualmente alrededor del 85% de las investigaciones se basan en pruebas electrónicas, y las solicitudes a los proveedores de datos se han triplicado en solo cinco años.
En la nueva versión de la ley habrá una base legal para el uso de software de vigilancia encubierta. Ese software permitirá a las fuerzas de seguridad, cumpliendo las condiciones establecidas, acceder al contenido de los dispositivos, realizar grabaciones encubiertas o interferir en el funcionamiento de redes cuando se utilicen con fines delictivos. A las autoridades también se les concederá el derecho a utilizar dispositivos especiales de escaneo en lugares determinados para recopilar identificadores de dispositivos móviles, con el fin de identificar a sospechosos y su entorno.
Uno de los elementos centrales de la reforma será la introducción de control judicial sobre las solicitudes de interceptación de información. Si antes la decisión la tomaba exclusivamente el ministro, ahora funcionará un mecanismo doble: se mantiene el nivel ministerial con la participación obligatoria de un juez. También se propone obligar a los solicitantes a indicar la posible existencia de datos protegidos, por ejemplo, información sujeta al secreto profesional.
El proyecto de ley garantizará que Irlanda cumpla con sus obligaciones internacionales, incluidas las disposiciones del Convenio de Budapest sobre la ciberdelincuencia, que exige a los Estados la capacidad de recopilar tanto metadatos como el contenido de mensajes digitales en tiempo real. Además, se prevén medidas para la cooperación técnica con otros países de la UE sobre la base del principio de reciprocidad: la interceptación en el marco de la ayuda internacional será posible si está permitida por la legislación interna.
La elaboración del proyecto de ley se llevará a cabo en colaboración con la Fiscalía General, otros ministerios y organismos estatales. El ministerio planea colaborar estrechamente con el sector tecnológico para crear procedimientos eficaces y realistas. Se espera que el borrador del documento se publique en 2026. También están previstas amplias consultas con las partes interesadas.