Sin calefacción y a -8 °C, pero con cientos de "me gusta": las autoridades húngaras encuentran una forma rápida de "arreglar" el malestar ciudadano

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Cómo en Hungría simulan el apoyo popular durante las olas de frío extremo

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En el segmento húngaro de la red social estalló un escándalo en torno a una red de cuentas falsas, que publicaban masivamente comentarios favorables en apoyo del partido gobernante bajo publicaciones oficiales y políticas. Los periodistas averiguaron que tras esta actividad podría estar una organización relacionada con una iniciativa cívica afín al gobierno.

Se trata de la Agencia de Desarrollo de la Democracia Digital, creada en julio pasado. Esta estructura se considera el operador de fondo del movimiento «Círculos cívicos digitales», que está vinculado al partido FIDES. La organización se encarga de la celebración de mítines, del funcionamiento del sitio del movimiento y del tratamiento de datos de usuarios. Como mostró la investigación, también tiene una tarea menos pública. En una oficina en el distrito 13 de Budapest trabajan más de 100 empleados, y parte de ellos gestiona cuentas falsas para reforzar la presencia del partido en internet.

Ese tipo de servicios podrían haberse ofrecido no solo a estructuras del partido, sino también a clientes estatales, incluido el perfil oficial del gobierno de Hungría y la página del director político del primer ministro Balázs Orbán. Se detectaron rastros de actividad coordinada también bajo publicaciones de Viktor Orbán, János Lázár, Alexandra Szentkirályi, Norbert Schobert, Gábor Kucsera y del medio Mandiner.

El punto de partida para el análisis detallado fue una publicación del gobierno sobre la ayuda a la población durante las fuertes heladas. Tras un descenso nocturno hasta -8 grados, las autoridades anunciaron en la red social que a los habitantes de 2300 localidades se les proporcionaría combustible gratuito. A la población se le ofreció elegir entre leña o carbón, y la entrega y distribución se encargaron a los municipios locales.

Al principio la reacción de los usuarios fue crítica. En los comentarios se decía que la ayuda llegó tarde, que el carbón era de mala calidad y que la leña estaba húmeda. Algunos señalaban que la entrega resultaba más cara para los pensionistas que la propia ayuda. También se escucharon quejas más generales de que no hacen falta medidas puntuales, sino salarios y pensiones dignos. Los usuarios también preguntaban por qué el programa cubría solo 2300 localidades de las aproximadamente 3200 del país.

Sin embargo, hacia el mediodía el tono del debate cambió drásticamente. Bajo la publicación comenzaron a aparecer masivamente agradecimientos y mensajes de elogio hacia el gobierno. En menos de una hora se añadieron más de 70 respuestas positivas similares. En ellas se hablaba del «cuidado» y la «responsabilidad» de las autoridades, y los opositores eran calificados de quejarse y no hacer nada.

El análisis de la actividad mostró que una parte considerable de esos comentarios no fue publicada por usuarios habituales. Según la valoración de los periodistas, más de un tercio de los mensajes bajo esa publicación fueron publicados por cuentas gestionadas por empleados de la Agencia de Desarrollo de la Democracia Digital. Esto apunta al posible uso organizado de una red de perfiles falsos para influir en los debates públicos.