Moderadores, cansados de luchar contra un enemigo invisible

La enciclopedia libre, que durante décadas fue alimentada por voluntarios, de repente se encontró en la vanguardia de la lucha contra el contenido generado por redes neuronales. El aumento de ese tipo de material se volvió tan notorio que los editores decidieron actuar con firmeza para preservar la calidad y la confianza en el proyecto.
El 20 de marzo la comunidad de Wikipedia aprobó una norma que prohíbe usar textos generados por modelos de lenguaje a gran escala para redactar y revisar artículos. La decisión se tomó casi por unanimidad: 40 votos a favor y 2 en contra. Se citó como motivo las frecuentes violaciones de los principios básicos de la enciclopedia, incluida la exactitud y la verificabilidad de la información.
Sin embargo, no se impuso una prohibición total. Los editores aún pueden emplear redes neuronales para correcciones menores de sus propios textos, por ejemplo para mejorar el estilo. No obstante, cualquier cambio exige verificación humana. El documento subraya además el riesgo de distorsión del sentido: los modelos pueden modificar las formulaciones hasta el punto de que el texto final deje de corresponder con las fuentes.
El iniciador de la discusión, el editor Ilyas Leblë, señaló que la postura dentro de la comunidad durante mucho tiempo fue controvertida. Antes se había aprobado una norma más suave que solo prohibía la creación de nuevos artículos mediante IA. Un intento anterior de endurecer las formulaciones fracasó entonces, pero en los últimos meses la situación cambió. Según Leblë, el flujo de quejas sobre textos generados por redes neuronales aumentó y los moderadores dejaron de poder atender la carga.
Al desarrollo de las nuevas normas se sumó el grupo WikiProject AI Cleanup, que se ocupa de buscar y corregir errores introducidos por algoritmos. Los participantes del proyecto registraron cada vez más casos en los que la traducción automática o la generación de texto provocaban imprecisiones y distorsiones de los hechos.
Al mismo tiempo, ni los editores ni la Fundación Wikimedia renunciaron por completo a la automatización. En la plataforma ya se emplean herramientas para tareas rutinarias, y en el futuro tales soluciones podrían ampliarse. La nueva prohibición se refiere precisamente a la creación autónoma de contenido sin participación humana.
La decisión refleja una tendencia más amplia. Restricciones similares ya aparecieron en Stack Overflow y en la sección alemana de Wikipedia. El aumento de materiales generados automáticamente afectó no solo a enciclopedias, sino también a redes sociales y a proyectos de código abierto. En la comunidad se espera que otras plataformas también comiencen a introducir sus propias reglas, intentando frenar el flujo de contenido que resulta difícil de verificar manualmente.