Los algoritmos más populares tendrán que buscarse algo más decente que hacer.

La Unión Europea aceleró la lucha contra las capacidades peligrosas de la inteligencia artificial tras un escándalo de gran repercusión por imágenes íntimas falsas. El motivo fueron casos en los que redes neuronales empezaron a utilizarse para crear fotografías falsas con personas reales sin su consentimiento —incluidas mujeres y menores.
El Parlamento Europeo apoyó la prohibición de las llamadas aplicaciones «desnudadoras», que mediante la IA generan o modifican imágenes convirtiéndolas en contenido íntimo. Se trata de servicios capaces de crear imágenes íntimas creíbles a partir de fotografías de personas concretas. Ahora se pretende excluir por completo del marco legal herramientas de este tipo.
La iniciativa formó parte de la actualización de la ley sobre inteligencia artificial —el documento clave de la UE que regula el desarrollo de las tecnologías. Los diputados precisaron que quedarán prohibidos los sistemas que creen o modifiquen imágenes de carácter sexual cuando se pueda identificar a una persona real y no exista su consentimiento. Al mismo tiempo, las soluciones que cuenten con protecciones fiables contra el abuso conservarán el derecho a operar.
La votación se celebró con una mayoría abrumadora —la mayoría de los parlamentarios apoyó medidas estrictas. Anteriormente, los países de la UE ya habían aprobado un enfoque similar; ahora las partes pasan a negociar la versión final de la ley.
El interés en el tema aumentó tras el caso del chatbot Grok, de la empresa xAI, vinculada a Elon Musk. El servicio se convirtió en objeto de investigación por generar falsificaciones íntimas generadas por IA con la participación de mujeres y niños. La plataforma X anunció poco después que prepararía cambios destinados a limitar ese tipo de contenido.
Paralelamente, los diputados decidieron posponer la entrada en vigor de algunas normas para sistemas de IA de alto riesgo. Inicialmente se planeaba aplicar los nuevos requisitos en agosto, pero ahora se han retrasado las fechas. Para determinadas soluciones de alto riesgo se fijó como fecha límite diciembre de 2027, y para las integradas en otros productos, agosto de 2028.
El texto definitivo de la ley aún debe acordarse con el Consejo de la UE, que representa a los países del bloque. Solo entonces el documento entrará en vigor.