Google acerca Android al iPhone y lo presenta como una medida contra las estafas

Google empieza a preparar Android para uno de los cambios más notables en la historia del sistema. A partir de ahora, instalar aplicaciones desde fuentes externas solo será posible después de que el desarrollador sea verificado.
La empresa confirmó que el nuevo sistema entrará en vigor el 30 de septiembre de 2026. En la primera fase, las restricciones se aplicarán en Brasil, Indonesia, Singapur y Tailandia, donde, según Google, las aplicaciones fraudulentas son especialmente frecuentes.
La idea de la verificación surgió tras el aumento de esquemas que convencen a los usuarios de instalar aplicaciones maliciosas eludiendo Google Play. Ahora los desarrolladores que distribuyan programas fuera de la tienda de Google tendrán que verificar su identidad casi de la misma forma que los autores de aplicaciones en Google Play. Si un desarrollador no supera la verificación, su aplicación no podrá instalarse en dispositivos Android certificados una vez que la nueva política entre en vigor en un país concreto.
La preparación ya empezó. En marzo, Google abrió una nueva consola para desarrolladores externos, donde se puede realizar la verificación por adelantado por $25. Según la compañía, casi todas las aplicaciones en Google Play ya están listas para las nuevas normas, y entre los programas fuera de la tienda de Google la mayor parte de los autores ya se ha verificado.
Google también confirmó que las tiendas de terceros de confianza podrán reconocer la verificación. Si un desarrollador ya está verificado en una de esas plataformas, Google aceptará ese estado y lo reconocerá por su parte. La lista incluye Google Play, HONOR App Market, OPPO App Market, Galaxy Store, Palm Store, V-Appstore y GetApps.
En los próximos meses, la compañía añadirá nuevas interfaces de programación para desarrolladores. Una de ellas permitirá comprobar si el nombre del paquete de una aplicación está registrado en el sistema de Google; otra ofrecerá la posibilidad de gestionar esos nombres directamente desde el entorno de desarrollo.
Una fase separada comenzará en junio. En la mayoría de dispositivos Android certificados con Android 8 o superior llegará el servicio del sistema com.google.android.verifier. Será ese servicio el que permitirá bloquear la instalación de aplicaciones no verificadas. Hasta que las normas entren en vigor en una región concreta, el servicio permanecerá inactivo.
En julio, Google empezará a probar cuentas para distribución limitada. Esta opción está dirigida a aficionados y a proyectos personales pequeños. No será necesario pagar ni presentar un documento oficial, pero esas aplicaciones se podrán instalar en no más de 20 dispositivos.
En agosto, Google pondrá en marcha un método ampliado para eludir la verificación. Formalmente, el usuario podrá instalar una aplicación no verificada, pero el proceso se hará deliberadamente complicado: habrá que encontrar una sección oculta de ajustes, confirmar varias veces que se comprende el riesgo y esperar veinticuatro horas antes de que la instalación se complete.
Para Android, ese paso altera el equilibrio habitual entre la libertad de instalar aplicaciones y la protección contra programas maliciosos. Google describe la verificación como una forma de combatir a los estafadores, pero para los desarrolladores fuera de Google Play las nuevas normas significan una dependencia adicional de la infraestructura de la empresa.