Bastaron poco menos de 20 minutos para vulnerar un procesador protegido.

La protección contra el ataque Spectre v2 se basa en que el procesador borra o aísla el estado del predictor de saltos antes de ejecutar código protegido, pero especialistas del MIT CSAIL encontraron una forma de intervenir en el breve intervalo entre el borrado y el uso de ese estado. La nueva clase de ataques recibió el nombre TONTOU, y la variante mostrada utiliza interrupciones por hardware.
El atacante debe ya poder ejecutar código no privilegiado en un sistema Linux. Ese proceso puede programar temporizadores de alta precisión y provocar interrupciones por hardware casi en el momento oportuno. Si la interrupción entra en la ventana tras el borrado del predictor, el manejador del núcleo cambia su estado y permite preparar de nuevo la predicción de salto errónea.
En pruebas de laboratorio, Interrupt Injection provocó predicciones erróneas en Intel Cascade Lake Refresh y Arrow Lake, a pesar de SW loop y BHI_DIS_S, y en AMD Zen 2 eludió saferet en combinación con la técnica Inception. En AMD Zen 4 la variante principal del ataque no produjo tales aciertos. Las comprobaciones se realizaron en cuatro procesadores con las protecciones estándar de Linux activadas.
Los especialistas construyeron un exploit práctico solo para AMD Zen 2. En un sistema de prueba con un Ryzen 7 4700G eludió KASLR, tras lo cual leía memoria arbitraria del núcleo a una velocidad media de 5,47 bytes por segundo y con una precisión del 91,97%. Al buscar /etc/shadow con el hash de la contraseña root, se obtuvo el resultado en aproximadamente 18 minutos en cinco de cada diez intentos.
El trabajo no describe ataques contra sistemas reales ni datos de usuarios. Todos los experimentos se realizaron en máquinas locales, y el modelo de amenazas supone que el atacante ya puede ejecutar su propio código en el sistema Linux objetivo. Los autores consideran que un mecanismo similar podría afectar a entornos en la nube y virtualizados, donde la seguridad depende del aislamiento del núcleo.
AMD e Intel recibieron información sobre el ataque el 5 de febrero de 2026 y confirmaron el comportamiento de los procesadores que subyace en él. AMD informó planes para cerrar el problema mediante un cambio en el núcleo; Intel no considera necesario un parche independiente. Entre las medidas propuestas está volver a limpiar el predictor después de la interrupción. Para reducir el riesgo, conviene instalar las actualizaciones del núcleo a medida que se publiquen.