Un experto explica por qué los televisores modernos se bloquean por fallos menores en la retroiluminación.

Un LED fundido puede convertir un televisor en buen estado en una inútil pantalla negra. El técnico británico en reparación de equipos, Allen Fleckney, mostró cómo el firmware bloquea por completo el dispositivo debido a una falla de la retroiluminación casi imperceptible.
En los televisores de cristal líquido la imagen está iluminada por decenas o incluso cientos de pequeños diodos emisores de luz (LED). Se colocan en los bordes de la pantalla o detrás del panel. Según Fleckney, la avería de un componente normalmente no impide que los demás sigan funcionando; sin embargo, el sistema de control detecta una pequeña desviación en la corriente y apaga todo el televisor.
El técnico comparó esa lógica con una lámpara de araña que deja de funcionar cuando se funde una bombilla. La diferencia de brillo provocada por un LED defectuoso en una pantalla grande es casi imperceptible, pero el televisor interpreta una desviación de unos pocos miliamperios como un fallo grave.
Fleckney demostró el problema en un televisor de 60 pulgadas. Para repararlo normalmente habría que desarmar por completo el equipo y reemplazar las barras de retroiluminación, lo que lleva mucho tiempo. En lugar de eso, el especialista conectó los contactos de tierra y de señal de error en la placa base. Tras esa modificación, el firmware dejó de recibir la advertencia y el televisor se encendió mostrando una imagen brillante.
Según el técnico, el espectador no podrá notar la falta de una fuente de luz entre decenas de otras. Fleckney opina que los fabricantes podrían permitir que el televisor siga funcionando y solo avisar al propietario de la avería. Desde su punto de vista, desconectar totalmente el equipo está justificado en caso de sobrecalentamiento u otra avería peligrosa, pero no por el fallo de un solo LED.
El técnico afirma que muchos fabricantes importantes aplican una protección similar. Al mismo tiempo, el firmware no inutiliza el televisor intencionalmente. El dispositivo se apaga cuando detecta una desviación que los desarrolladores han considerado crítica de antemano. Como resultado, los propietarios a menudo creen que el aparato está definitivamente averiado y compran uno nuevo, aunque la reparación todavía sea posible.
Fleckney pidió no repetir la modificación mostrada por cuenta propia. En distintos modelos, los esquemas de protección están organizados de forma diferente, y los condensadores de la fuente de alimentación pueden mantener una tensión peligrosa incluso después de que el televisor esté desconectado de la toma. Además, la anulación forzada de la señal de error puede ocultar una avería más grave.
Vídeo de Fleckney ha superado los 500.000 reproducciones. Muchos espectadores calificaron el caso como un ejemplo de aparatos que se hacen cada vez más difíciles y poco rentables de reparar, aunque la propia avería pueda ser insignificante.