Autoridades piden a los ciudadanos desactivar de inmediato protocolos vulnerables.

Cada vez más, las cámaras de vigilancia europeas dejan de ser un medio de protección para convertirse en una fuente de inteligencia militar, advirtieron los servicios de inteligencia de los Países Bajos. Las estructuras estatales están comprometiendo sistemáticamente dispositivos conectados a internet para rastrear transportes de carga, rutas, suministros de armamento y posibles lugares de estancia del personal militar.
Para procesar las transmisiones de vídeo se emplean programas de reconocimiento de imágenes que ayudan a localizar automáticamente objetos de interés. Según las agencias holandesas, la información procedente de cámaras comprometidas ya se utilizó en intentos de atacar a personal militar y destruir equipo. Fuera de zonas de combate no se han registrado por ahora tales ataques; sin embargo, los datos recopilados podrían servir para preparar operaciones futuras.
La empresa Censys detectó en Europa más de un millón de cámaras accesibles desde internet. Al menos 87.000 dispositivos funcionan con vulnerabilidades conocidas, y los especialistas consideran que el número real podría ser mucho mayor. Parte de las cámaras usa software obsoleto con errores críticos hallados hace cinco o diez años. Otros dispositivos están protegidos con contraseñas predeterminadas o débiles, por lo que se puede acceder a ellos sin un ataque complejo.
Las cámaras a menudo quedan visibles desde internet debido a UPnP. El protocolo permite que el dispositivo solicite directamente al enrutador abrir un puerto sin comprobaciones adicionales. Como resultado, la transmisión de vídeo y la interfaz de gestión quedan accesibles desde el exterior.
Los organismos holandeses aconsejan desactivar UPnP y otros servicios innecesarios, incluidos SSH, FTP, Bonjour y Telnet, y organizar el acceso remoto a través de una VPN. Para las cuentas recomiendan establecer contraseñas únicas y activar la verificación multifactor, ubicar las cámaras en una red virtual separada y actualizarlas regularmente. En las imágenes no deben aparecer instalaciones militares, rutas de transporte ni elementos de infraestructura crítica.