Amor, criptomonedas y esclavitud: OpenAI descubre una red internacional de estafas en ChatGPT

Amor, criptomonedas y esclavitud: OpenAI descubre una red internacional de estafas en ChatGPT

Estafadores, expertos en cambiar historias, lograban que la gente entregara voluntariamente sus últimos ahorros

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Las redes de estafa cada vez con más frecuencia agrupan distintos esquemas en una sola fábrica de engaños, y OpenAI bloqueó una red de cuentas de ChatGPT vinculada a Camboya que ayudaba a llevar a cabo fraudes de inversión, románticos y de azar, y también a hacerse pasar por fuerzas del orden.

La investigación comenzó tras una alerta de WhatsApp. Según OpenAI, la red probablemente operaba en las inmediaciones de la ciudad de Poipet, en la provincia de Banteay Meanchey. La empresa transmitió indicios adicionales de actividad a socios del sector y a las autoridades.

Los participantes creaban, con la ayuda de ChatGPT, identidades ficticias, traducían y redactaban mensajes a las víctimas, preparaban materiales publicitarios y resolvían tareas internas. El servicio también se usaba para anuncios dirigidos a empleados, documentos de contratación, estado migratorio, condiciones de trabajo y cobros.

Los operadores con frecuencia mezclaban varias historias. Perfiles falsos en sitios de citas ayudaban a ganarse la confianza; luego a los interlocutores se les proponía invertir en criptomonedas o en oro. Otras cuentas prometían premios y bonos ficticios o exigían el pago de multas en nombre de las fuerzas del orden.

El esquema se desarrollaba siguiendo un mismo guion. Primero los estafadores contactaban a través de WhatsApp, Telegram y redes sociales; luego presionaban las emociones con promesas de ganancias garantizadas, confesiones románticas y ofertas urgentes. Al final convencían a la víctima de depositar dinero, pagar una activación o una multa y enviar el comprobante de la transferencia.

Para sostener las historias, la red fabricaba pasaportes falsos, notificaciones legales, comprobantes de compra de acciones e interfaces de plataformas de comercio y de juego. OpenAI bloqueó la red de cuentas coordinada, pero no divulgó el número de implicados ni el posible perjuicio.

Algunas solicitudes indicaban una posible relación con la trata de personas y el trabajo forzado. Los usuarios elaboraban anuncios de empleo en Poipet con promesas de traslado, alojamiento y visados, llevaban cuentas de deudas, retenciones salariales y multas, y también discutían detenciones e intentos de fuga.

La principal amenaza de estos esquemas ya no proviene de mensajes falsos aislados, sino de la escala industrial del engaño, donde la IA ayuda a cambiar rápidamente las historias, los idiomas y los roles. Por eso la protección depende cada vez más no de reconocer un guion conocido, sino de verificar cualquier solicitud de dinero, de secreto o de acciones urgentes.