Así fue el ataque a los pasajeros de un vuelo de Delta procedente de Las Vegas.

El vuelo de Las Vegas a Atlanta continuó inesperadamente el programa de la mayor conferencia de hackers a una altura de varios kilómetros. A bordo del avión Delta AirLines detectaron una red Wi-Fi externa que se hacía pasar por la red inalámbrica de la aerolínea. La tripulación desactivó el Wi-Fi de a bordo y, tras el aterrizaje, los servicios federales se hicieron cargo del incidente.
El incidente ocurrió el 10 de agosto en el vuelo Delta 591 de Las Vegas a Atlanta. El Boeing 757 transportaba a 199 pasajeros y seis miembros de la tripulación. Poco antes de la salida en Las Vegas terminó la conferencia DEF CON 34, que se celebró del 6 al 9 de agosto. Entre los pasajeros había participantes de eventos de seguridad informática; sin embargo, Delta aún no ha determinado quién creó la red externa.
Según los mensajes de la tripulación publicados en internet, desconocidos crearon una red con el nombre «Delta WiFi Fast», parecido al nombre del verdadero Wi-Fi de a bordo. En uno de los mensajes los pilotos indicaron que un pasajero creó la red fraudulenta, supuestamente para engañar a otras personas a bordo. En otro decían que lograron bloquear el Wi-Fi oficial, tras lo cual apareció en la cabina una señal inalámbrica externa.
En internet surgieron afirmaciones de que se pudo desconectar a los pasajeros del Wi-Fi real mediante un ataque de desconexión forzada. Con ese método, el dispositivo recibe una orden de servicio falsa supuestamente enviada por el punto de acceso real y se desconecta de él. Repitiendo esas órdenes, el atacante puede impedir que se conecten a la red verdadera y al mismo tiempo ofrecer al usuario un punto de acceso falso similar.
Algunos mensajes también sostienen que «Delta WiFi Fast» abría una página falsa destinada a recopilar datos personales y cuentas de Google. Sin embargo, Delta aún no ha confirmado esa parte de la historia. La aerolínea no ha determinado si se sustrajeron datos de los pasajeros y no ha confirmado la identidad de los creadores de la red. Por eso, las afirmaciones de que se robaron contraseñas siguen siendo una parte no confirmada del incidente.
Al detectar la red externa, la tripulación apagó completamente el Wi-Fi de a bordo durante aproximadamente 30 minutos. La representante de Delta, Morgan Durrant, declaró que los sistemas del avión y la propia red inalámbrica de la aerolínea no fueron vulnerados. La seguridad del vuelo tampoco estuvo en peligro, y la tripulación no declaró una emergencia a los controladores.
En un mensaje publicado en Reddit aparecieron fotografías de dos mensajes que, según se afirma, la tripulación transmitió a través del sistema de comunicaciones aeronáuticas ACARS. Esos registros se convirtieron en una de las fuentes de información sobre «Delta WiFi Fast» y sobre el supuesto bloqueo de la red oficial. No obstante, los propios mensajes muestran que la tripulación informó sobre actividad sospechosa, pero no demuestran quién estaba detrás ni con qué propósito se creó la red externa.
Delta continúa investigando junto con las autoridades federales y los reguladores aeronáuticos. La aerolínea subraya que solo se ha verificado que apareció una red Wi-Fi externa a bordo. Aún no se ha confirmado si sus creadores están vinculados con DEF CON, cómo se habría bloqueado la red oficial ni si se sustrajeron datos de los pasajeros.