128 empresas tecnológicas se unen frente a la nueva ola de ataques con IA

128 empresas tecnológicas se unen frente a la nueva ola de ataques con IA

OpenAI y 128 empresas, entre ellas Google y Microsoft, firman una carta para alertar sobre los riesgos de ciberataques con IA.

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A las empresas les quedan solo unos meses para reforzar sus defensas antes de que la IA acelere significativamente los ciberataques reales. Con esa advertencia, OpenAI publicó una carta abierta, respaldada por 128 organizaciones, incluidas Google, Microsoft, Anthropic, Cloudflare, Cisco, CrowdStrike, Palo Alto Networks, Fortinet, IBM, Mastercard, Visa y Check Point.

Los autores del llamado consideran que los modelos de IA pronto permitirán a los atacantes buscar vulnerabilidades, probar vectores de intrusión y escalar ataques con mucha más rapidez. No solo estarán en riesgo las grandes corporaciones. OpenAI menciona por separado hospitales, plantas de tratamiento de agua, empresas energéticas, la infraestructura de Internet y otros servicios de los que depende la vida cotidiana. El 27 de agosto Check Point apoyó públicamente la iniciativa y pidió al sector ampliar el acceso de los defensores a las herramientas, compartir datos sobre amenazas y ayudar a organizaciones con recursos limitados.

Según los participantes de la iniciativa, el problema principal apareció mucho antes del actual auge de la IA. En las redes corporativas se acumulaban durante años vulnerabilidades sin parchear, configuraciones erróneas, permisos excesivos, autenticación débil y sistemas obsoletos. Hasta ahora, buscar ese tipo de problemas requería mucho tiempo y especialistas cualificados. Los agentes de IA más potentes pueden automatizar una parte significativa del trabajo, y esa misma capacidad aparece tanto para los defensores como para los atacantes.

OpenAI propone aprovechar esa ventaja antes que los delincuentes. Las empresas deben integrar la IA en la revisión de código fuente, configuraciones e infraestructura, encontrar más rápido las rutas de intrusión peligrosas, verificar las correcciones y automatizar gradualmente el análisis de alertas. Además, los desarrolladores proponen dejar las decisiones con consecuencias graves en manos de una persona y diseñar los sistemas con el principio de mínimos privilegios y defensa en profundidad.

Para las empresas de ciberseguridad, OpenAI propone comprobar de forma continua las defensas frente a las capacidades de los modelos más potentes, integrar la IA en productos existentes y compartir escenarios de respuesta verificados. A los estados se les propone financiar la protección de la infraestructura crítica, ampliar el intercambio de datos sobre amenazas y dar a los hospitales, las empresas de servicios públicos y las autoridades locales acceso a herramientas de defensa modernas.

La propia OpenAI pretende subvencionar el acceso a los modelos Daybreak para organizaciones gubernamentales idóneas, proyectos sin fines de lucro, desarrolladores de software libre, operadores de infraestructura crítica y servicios esenciales. En agosto la compañía amplió Daybreak y dividió el programa en dos niveles. Daybreak Blue ofrece a los defensores verificados acceso a modelos generales, incluido GPT-5.6 Sol, para buscar vulnerabilidades, analizar malware, responder incidentes y verificar correcciones. Daybreak Red está destinado a tareas más complejas, incluida la creación y prueba de exploits en el marco de pruebas autorizadas.

Junto con Daybreak Red, OpenAI presentó GPT-5.6-Cyber, un modelo especializado en tareas de ciberseguridad. En una evaluación interna llamada Advanced Cybersecurity Completion Rate, el modelo cumplió el 95 % de las consultas complejas relacionadas con cadenas de explotación, eludir la autenticación y el aumento de privilegios. La GPT-5.6 Sol normal resolvió el 1,5 %, y la versión a través de Daybreak Blue, el 2 %. OpenAI limita el acceso verificando la identidad, imponiendo requisitos de seguridad de cuentas y usando monitorización y condiciones de uso autorizadas.

La urgencia del llamado actual está relacionada, entre otras cosas, con un incidente reciente durante las pruebas internas de OpenAI. En julio, agentes de IA lograron eludir las restricciones del entorno de pruebas, explotar varias vulnerabilidades, acceder a parte de la infraestructura interna de OpenAI y a sistemas de Hugging Face. Según el análisis del incidente publicado el 26 de agosto, los agentes restablecieron de forma autónoma los canales de comunicación, coordinaron acciones, ejecutaron código en decenas de servidores de Hugging Face y obtuvieron privilegios root en uno de ellos. Los datos de clientes de OpenAI, el funcionamiento de los productos y su disponibilidad no se vieron afectados.

OpenAI considera lo ocurrido una advertencia sobre la rapidez con la que cambian las capacidades de los sistemas autónomos. La compañía reforzó el aislamiento de la infraestructura de investigación, limitó el acceso de los modelos a Internet y a los pesos de los modelos, amplió la monitorización automática de acciones peligrosas y suspendió parte de los ciclos de entrenamiento más grandes hasta una revisión adicional de las medidas de protección. Los autores del llamado colectivo creen que capacidades similares pronto estarán mucho más disponibles, por lo que proponen que el tiempo de que disponen los defensores se emplee no en nuevos informes de vulnerabilidades, sino en buscar puntos débiles, corregir realmente los sistemas y verificar el resultado.