Un solo exploit — cientos de operaciones canceladas en Londres. Y eso es solo el comienzo.
Sin palabras de despedida: solo servidores vacíos y atacantes confundidos.
El grupo robó 300 GB de datos con información confidencial de directivos.
Los hackers amenazan con destruir la reputación del mayor holding mediático.
Los usuarios de Google Chrome fueron víctimas de la recolección secreta de logins y contraseñas.
Las despiadadas acciones de los criminales hacen reflexionar sobre los límites morales del mal.
Los responsables del ataque a los hospitales de Londres explicaron sus motivos, pero no se arrepienten de lo hecho.