¿1400 voltios? ¿Sobrecalentamiento? Esta tecnología rompe el circuito en 50 microsegundos.
Las redes eléctricas ya están al límite: el primer apagón a gran escala está a la vuelta de la esquina.
2.000 megavatios es el plan de rescate. Es cierto que no son las personas las que se salvan, sino los centros de datos y la cadena de bloques.
El dinero fácil desaparece junto con el último voltaje en los cables.