Visión «todo tiempo» para sistemas autónomos: resolución angular de 0,13° y alcance de casi un kilómetro.

En el CES 2026 en EE. UU. la startup Teradar mostró un sensor que promete por fin dar visión al automóvil donde incluso los sistemas caros suelen quedarse ciegos. La empresa presentó Teradar Summit, un sensor de terahercios de estado sólido que debería ver con fiabilidad a través de la lluvia, la niebla y la nieve y, al mismo tiempo, distinguir objetos pequeños a gran distancia.
Teradar describe el dispositivo como el primer sensor de terahercios de largo alcance y alta resolución del sector, diseñado específicamente para la industria automotriz. El alcance declarado llega hasta 300 metros y la resolución angular es de 0,13 grados. El sensor construye una nube de puntos 3D detallada y añade datos Doppler, es decir, además de la distancia y la dirección registra la altura del objetivo y la velocidad relativa. Según los desarrolladores, esto debería cerrar la incómoda brecha entre el radar clásico y el lidar, cuando uno mide bien la velocidad pero carece de detalles, y el otro ofrece una imagen más rica pero sufre en mal tiempo y con deslumbramientos.
En el núcleo del Summit está la plataforma modular de terahercios Modular Terahertz Engine. Teradar subraya que se trata de un sistema totalmente de estado sólido basado en sus propios chips de transmisión, recepción y procesamiento de señal, y que la clave está en un nuevo diseño del chip THz que supuestamente eliminó las limitaciones tecnológicas anteriores e hizo práctico el escaneo en terahercios para las carreteras reales. La compañía afirma que el sensor funciona de manera estable tanto de día como de noche y no pierde precisión bajo la lluvia, la niebla, la nieve y la nieve húmeda.
Según Matt Carey, CEO y cofundador de Teradar, la visión en terahercios debería ayudar a los vehículos a ver a través de las precipitaciones y los destellos solares, lo que permitiría detectar el peligro antes y evitar accidentes. También declaró que sensores similares podrían reducir la mortalidad mundial en las carreteras en cientos de miles de casos al año, aunque esas estimaciones dependen no solo del sensor sino también de cómo los fabricantes de automóviles implementen la percepción, la toma de decisiones y el control de calidad.
Teradar tiene su sede en Boston y afirma haber reunido un equipo de especialistas con experiencia en el MIT y en Stanford, además de décadas de práctica en ingeniería automotriz, fotónica y diseño de chips. La compañía asegura que ya colabora con fabricantes de automóviles en EE. UU. y Europa, y que proveedores de primer nivel también muestran interés en la solución. Actualmente Teradar tiene ocho asociaciones de desarrollo en EE. UU. y Alemania, y en 2026 la startup planea participar en licitaciones para programas de producción a gran escala. El objetivo en cuanto a plazos parece ambicioso: iniciar la producción en 2028.
Si las afirmaciones se confirman en pruebas de campo y en la integración con ADAS, los sensores de terahercios podrían convertirse en otra capa de percepción para vehículos de nivel L2 y superiores, especialmente en escenarios donde las combinaciones actuales radar más cámaras más lidar se topan con el clima, la suciedad en la óptica y la simple falta de detalle.