Que los hackers roben tus datos para leerlos dentro de cinco años no es paranoia, sino una estrategia a largo plazo.

Ordenadores cuánticos, que hasta hace poco parecían ciencia ficción, están cada vez más cerca de aplicaciones reales. Junto con los prometidos avances en medicina, energía y ciencia de materiales, también representan un riesgo serio para la seguridad digital. En Google advierten que los métodos de cifrado habituales podrían volverse vulnerables en el futuro y llaman a prepararse con antelación para la nueva era.
Se trata de la computación cuántica, que utiliza principios de la física cuántica. Estos sistemas son capaces de calcular simultáneamente muchas opciones y resolver problemas con los que los superordenadores convencionales no pueden lidiar. El problema es que esas mismas capacidades permitirán eludir los mecanismos criptográficos de clave pública actuales. Precisamente esos mecanismos protegen hoy las operaciones bancarias, la correspondencia, los secretos comerciales y los datos gubernamentales.
En la empresa consideran que un ordenador cuántico lo bastante potente podría, en el plazo de varios años, romper los esquemas de cifrado más extendidos. Además, es probable que los atacantes ya estén recopilando datos cifrados con la esperanza de descifrarlos en el futuro. Ese enfoque se conoce como "recopilar ahora, descifrar después", cuando la información se conserva hasta que existan los recursos computacionales necesarios.
Los especialistas en criptografía no esperan de brazos cruzados. Ya se han desarrollado algoritmos de la llamada criptografía postcuántica, resistentes a los ataques de máquinas cuánticas. En 2024 el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos (NIST) aprobó el primer conjunto de normas correspondientes tras un proceso de selección internacional que duró varios años.
Google afirmó que comenzó a prepararse para la transición en 2016. La compañía realiza experimentos con algoritmos postcuánticos, los integra en sus productos y fomenta el principio de "flexibilidad criptográfica". Este enfoque permite actualizar o reemplazar algoritmos criptográficos sin detener los servicios. Según sus representantes, la implementación de los nuevos estándares ya está en marcha en la infraestructura interna y en los productos de usuario, y se prevé completar la transición conforme a las recomendaciones vigentes de los reguladores.
También Google insta a las instituciones gubernamentales a acelerar la preparación para la era cuántica. Se trata de proteger la infraestructura crítica, tener en cuenta la criptografía postcuántica en el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial, reducir la fragmentación de normas entre países y modernizar los sistemas estatales con apoyo en plataformas en la nube. Se subraya además la importancia de mantener un diálogo constante con la comunidad científica para no pasar por alto el momento en que aparezcan sistemas cuánticos aptos para el rompimiento práctico de cifrados.
La compañía está convencida de que las tecnologías cuánticas aportarán grandes beneficios, pero solo si la protección de datos evoluciona al mismo ritmo que el propio poder de cálculo. De lo contrario, el avance tecnológico podría convertirse en un problema de gran escala para la seguridad.