Te contamos cómo funciona la economía de la inacción deliberada de los gigantes tecnológicos.

Las redes sociales en Europa siguen obteniendo sumas considerables por publicidad fraudulenta, a pesar del endurecimiento de la regulación y del aumento de las investigaciones. Nuevo informe de la consultora analítica Juniper Research muestra que los ingresos derivados ya se cuentan en miles de millones de euros y que, sin medidas adicionales, solo aumentarán.
Según el estudio, alrededor del 10% de los ingresos publicitarios de las plataformas sociales en Europa proviene de anuncios con contenido fraudulento. Se trata de ofertas de inversión falsas, productos falsificados y esquemas financieros fraudulentos. En cifras monetarias, eso equivale a unos 4.400 millones de euros al año. Solo en 2025 los usuarios de países europeos vieron casi un billón de estos anuncios, y a cada persona le correspondieron en promedio 164 mensajes publicitarios sospechosos.
Los autores del informe estiman que la situación varía según el país. En Alemania los ingresos de las plataformas por estos anuncios fueron de unos 850 millones de euros, en Francia aproximadamente 720 millones. En los Países Bajos la cifra alcanzó 67 millones, en Irlanda 32 millones de euros. Al mismo tiempo, el daño medio por víctima de publicidad fraudulenta en Irlanda se sitúa en torno a 1.500 euros. En el Reino Unido los ingresos por este tipo de inserciones se han convertido a la moneda nacional y alcanzan varios miles de millones de libras.
Los analistas señalan que las plataformas aún no tienen un incentivo financiero suficiente para filtrar estrictamente ese contenido: los anuncios fraudulentos aportan una parte significativa de la facturación. Los sistemas actuales de detección de infracciones suelen verificar principalmente los datos del anunciante, y no el contenido o la intención del anuncio. Los estafadores aprovechan esto cambiando cuentas y datos formales.
Si la tendencia continúa, para 2030 los ingresos de las redes sociales por publicidad fraudulenta en Europa podrían superar los 10.400 millones de euros. El número de impresiones de esos anuncios crecerá más del 100% y superará los 1,4 billones.
El informe analiza las principales plataformas: los servicios de Meta, TikTok, Snapchat, X y LinkedIn. Todas ellas operan en varios mercados europeos y procesan diariamente miles de millones de impresiones publicitarias, entre las cuales las campañas maliciosas siguen pasando controles automáticos.
La base jurídica para combatir la publicidad desleal en la Unión Europea la establece la Ley de Servicios Digitales. El texto exige transparencia en los mecanismos publicitarios, prohíbe la publicidad dirigida a menores y las prácticas de interfaz manipuladoras. Sin embargo, en la práctica el control se complica por un sistema de supervisión distribuido entre distintos países. La Comisión Europea ya ha iniciado varias investigaciones contra grandes plataformas y mercados.
Sigue siendo un problema la vulnerabilidad de la juventud. Las estadísticas de denuncias por fraude muestran que las redes sociales se han convertido en el canal principal de contacto con los estafadores para los usuarios de entre 18 y 29 años. En ese contexto, la confianza en la publicidad digital y en las propias plataformas está disminuyendo de forma gradual.