Nueva tecnología permite a los dispositivos electrónicos alimentarse directamente del aire

En Japón aprobaron un nuevo estándar internacional que amplía las capacidades de las etiquetas RFID pasivas y acerca el concepto "Ambient IoT": una red de sensores sin baterías ni alimentación separada. La tecnología está diseñada para entornos industriales e infraestructuras donde se requiere la recopilación continua de telemetría sin un mantenimiento complejo del equipo.
Se trata del estándar ISO/IEC 18000-65, que describe los parámetros de la interfaz de radio para la transmisión en flujo de datos desde sensores basados en RFID de generación anterior. Las etiquetas pasivas habituales funcionan sin fuente de energía propia y responden solo cuando se las ilumina con una señal de radio. La energía recibida es suficiente para transmitir un conjunto mínimo de datos: identificador y datos de servicio. Gracias a ello, estas etiquetas se usan desde hace tiempo en logística y almacenes en lugar de códigos de barras.
Los dispositivos RFID activos ya pueden recopilar lecturas de sensores, pero requieren baterías o alimentación externa, lo que limita su uso. Los ingenieros propusieron un esquema en el que los sensores se conectan a etiquetas pasivas y obtienen energía por el canal de radio. Anteriormente, esas soluciones soportaban solo mediciones puntuales y no eran adecuadas para series temporales continuas, como vibraciones, deformaciones o temperatura.
El nuevo estándar introduce un mecanismo para asignar un canal de frecuencia separado a cada dispositivo. Tras recibir la señal de radio, la etiqueta se activa, transmite la información básica y después acuerda un canal libre para el flujo continuo de telemetría. Esto permite que varios sensores funcionen simultáneamente sin interferencias mutuas.
En el desarrollo de la especificación participaron Panasonic, la Universidad de Keio, Denso Wave y Ramxeed. La plataforma universitaria también está desarrollando un consorcio de comunicaciones para Ambient IoT, que se ocupa de la transmisión inalámbrica de energía y de la retrodispersión de la señal. Los participantes del proyecto esperan que requisitos uniformes garanticen la compatibilidad de equipos de distintos fabricantes, simplifiquen la implementación y reduzcan la dependencia de un único proveedor.
La tecnología se considera como base para redes de sensores autónomos en la industria y en infraestructuras. Los flujos de datos pueden utilizarse en sistemas de mantenimiento predictivo y en análisis basados en aprendizaje automático. Se hace una apuesta adicional por la automatización del control, teniendo en cuenta el envejecimiento de la población y la reducción de la mano de obra en Japón.