Vendió claves de Windows y acabó tras las rejas: condenan a una empresaria

Vendió claves de Windows y acabó tras las rejas: condenan a una empresaria

Microsoft, indignada porque la licencia de su producto estrella se vende por centavos

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Un tribunal de EE. UU. dictó sentencia contra una residente del estado de Florida que durante varios años comercializó códigos de activación del software de Microsoft. La mujer compraba pegatinas auténticas con claves de licencia, separaba los códigos del producto original y los vendía en todo el mundo.

La mujer de 52 años, Heidi Richards, recibió 22 meses de prisión federal y una multa de 50.000 dólares. La sentencia fue dictada por un tribunal federal de distrito tras una investigación realizada por fiscales estadounidenses.

La investigación determinó que Richards dirigía la empresa en línea Trinity Software Distribution. Desde julio de 2018 hasta enero de 2023, la empresa adquirió decenas de miles de pegatinas de certificado de autenticidad (COA) a un proveedor del estado de Texas.

Esas pegatinas suelen colocarse en equipos informáticos. La etiqueta confirma la legalidad del software de Microsoft instalado, por ejemplo Windows 10 o Microsoft Office. Cada pegatina contiene un código de activación único y elementos especiales de protección contra la falsificación.

La legislación estadounidense prohíbe vender esas pegatinas por separado del software y del equipo para los que está destinada la licencia. Sin embargo, el negocio de Richards se basaba precisamente en separar las claves de los conjuntos originales.

Según documentos judiciales, la empresaria, junto con cómplices, compraba las pegatinas a un precio muy inferior al costo del software. Los empleados de la empresa extraían los códigos de activación manualmente, registraban las combinaciones en hojas de cálculo y las preparaban para la venta.

Luego las licencias se distribuían en grandes lotes entre compradores de distintos países. El dinero se transfería al proveedor en Texas. La suma total de las transferencias durante varios años superó los 5,1 millones de dólares.

La fiscalía considera que el esquema se apoyó en el mercado paralelo de pegatinas COA. Estos elementos no tienen valor comercial independiente y están destinados exclusivamente a confirmar la licencia legal junto con el software y el equipo.