Compra un teléfono inteligente o vete: la nueva propuesta del Ministerio del Interior reabre una vieja preocupación de los defensores de derechos humanos

Compra un teléfono inteligente o vete: la nueva propuesta del Ministerio del Interior reabre una vieja preocupación de los defensores de derechos humanos

¿Qué consecuencias tendrá la exigencia que por ahora existe solo de palabra?

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El control de los migrantes laborales en Rusia durante mucho tiempo se basó en documentos en papel y en inspecciones esporádicas, pero ahora el ministerio espera sustituir ese sistema por una vigilancia digital constante a través del teléfono inteligente personal de cada recién llegado.

El viceministro del Interior, Igor Zubov, en la sesión del comité del Consejo de la Federación sobre asuntos internacionales informó que, al entrar en el país, se obligará a los migrantes, especialmente a quienes vienen a trabajar o por un periodo prolongado, a comprar un teléfono inteligente especial.

En el dispositivo se creará un perfil electrónico del titular, y la policía podrá rastrear constantemente su ubicación. Según Zubov, esto permitirá evitar que un extranjero se traslade sin control de una localidad a otra sin el conocimiento de las autoridades. Además, planean notificar a los migrantes a través del teléfono inteligente sobre la caducidad de sus documentos, para que la persona no incumpla la ley por desconocimiento.

La idea planteada no es nueva. Es la continuación de un sistema de control ya en vigor. Desde septiembre de 2025 en Moscú y la región de Moscú se obligó a los migrantes a instalar la aplicación "Amina", que transmite su geolocalización al Ministerio del Interior (MVD). Si los datos de ubicación no llegan al sistema durante más de tres días hábiles, se da de baja a la persona del registro migratorio y se la incluye en el registro de personas controladas, lo que puede terminar en su expulsión del país.

Según datos del ministerio, hacia mediados de diciembre de esta manera dieron de baja a más de 139.000 personas del registro. Desde el 1 de julio de 2026, todos los extranjeros que entren sin visado están obligados a tramitar la entrada a través de la aplicación RuID creando un perfil digital, y desde el 30 de junio comenzó a funcionar un recurso estatal: una base única del MVD con datos sobre documentos, empleo, vivienda, multas y números de teléfono de cada extranjero.

La diferencia clave de la nueva iniciativa es que las normas actuales solo requieren instalar la aplicación en el teléfono que ya se tiene, mientras que la propuesta de Zubov convierte la compra de un dispositivo especial en una condición obligatoria para la entrada al país.

Una medida similar ya había suscitado objeciones: la defensora de derechos humanos Svetlana Gannushkina, al comentar una idea parecida del MVD ya en 2020, señaló que obligar a una persona a comprar un artículo costoso es ilegal, ya que no todos los migrantes tienen un teléfono inteligente, habilidades para usarlo o dinero para comprarlo.

Esta iniciativa se ha planteado como un plan para el futuro y aún no se ha formalizado en ley, por lo que por ahora no se exige la compra obligatoria de un teléfono inteligente especial al entrar en Rusia.