Enchufas el cable y ya eres hacker: las estaciones de recarga XCharge protegidas por una contraseña que todo el mundo conoce

Enchufas el cable y ya eres hacker: las estaciones de recarga XCharge protegidas por una contraseña que todo el mundo conoce

Vulnerabilidad oculta justo donde los conductores solo veían la fuente de energía

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El conector de carga de un vehículo eléctrico puede ocultar no solo la fuente de energía, sino también una interfaz de red completa a través de la cual un atacante puede acceder al equipo. Los especialistas de la empresa SaiFlow descubrieron en las estaciones de carga XCharge C6 servicios administrativos abiertos SSH y Telnet, accesibles a través del conector CCS2, así como las credenciales por defecto root:root.

El problema está relacionado con que CCS2 funciona no solo como conector de potencia. Al conectar el vehículo, la estación de carga establece una conexión IP mediante Power Line Communication (PLC), que se usa para los protocolos de carga V2G. Sin embargo, en el XCharge C6 por ese mismo canal resultaron accesibles servicios del sistema que deberían funcionar solo dentro de una infraestructura protegida.

Los servicios administrativos SSH y Telnet estaban vinculados a todas las interfaces de red del dispositivo, incluidas las interfaces PLC accesibles para el vehículo conectado. Como resultado, cualquiera que obtuviera acceso físico al puerto de carga podía conectarse al sistema de la estación con privilegios de administrador, usando una combinación sencilla de usuario y contraseña.

Tras obtener acceso, el atacante podía modificar los parámetros de carga, instalar un acceso oculto, intentar robar los certificados de la estación para suplantar un dispositivo de confianza o usar la conexión de la estación a la red del operador de la infraestructura de carga para un movimiento lateral. Los especialistas también señalaron el riesgo de interferencia en los mecanismos de protección relacionados con la refrigeración y la limitación de potencia.

Para demostrar el ataque se requería equipo especializado para trabajar con CCS2 y PLC, sin embargo el costo de ese conjunto se estimó en aproximadamente 130 dólares. Además, el problema no se limita a un modelo: los especialistas creen que errores similares pueden encontrarse en otros fabricantes debido a prácticas comunes como activar servicios en todas las interfaces y usar contraseñas de fábrica débiles.

A los fabricantes y operadores de la infraestructura de carga se recomendó actualizar el XCharge C6 a la versión más reciente, monitorizar la actividad sospechosa mediante los registros de diagnóstico, comprobar cambios inusuales en el consumo de energía y segregar las redes de los cargadores y los sistemas internos. A los fabricantes de cargadores se les aconseja crear contraseñas únicas para cada dispositivo y limitar los servicios administrativos solo a las interfaces de gestión.