Europol: más de la mitad de las investigaciones penales trascienden las fronteras nacionales

Europol: más de la mitad de las investigaciones penales trascienden las fronteras nacionales

Aumenta la solicitud de pruebas digitales a plataformas y servicios extranjeros

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La correspondencia, los registros de conexiones y los datos de cuentas son cada vez más clave en los procesos penales, pero obtener la información necesaria desde otro país sigue siendo complicado. Europol y Eurojust en el nuevo informe SIRIUS registraron un fuerte aumento de la carga sobre las fuerzas del orden y los servicios de internet: el número de solicitudes de datos electrónicos se multiplicó por 3,5 en comparación con 2018.

Más de la mitad de las investigaciones penales modernas requieren obtener pruebas electrónicas a través de la frontera. A los investigadores les pueden hacer falta correos electrónicos, mensajes en aplicaciones de mensajería, información sobre cuentas, direcciones IP y registros de conexiones. Los problemas surgen cuando los datos se almacenan en una jurisdicción desconocida o se distribuyen entre servidores en varios países. Dificultades adicionales generan las diferentes leyes nacionales y los plazos de conservación de la información.

También cambia el conjunto de empresas a las que recurren las fuerzas del orden. Los intercambios de criptomonedas entraron en el grupo de los tres tipos de servicios que reciben más solicitudes, junto con las habituales plataformas de internet. Al mismo tiempo crece el número de peticiones urgentes, por lo que las unidades de las empresas que gestionan las solicitudes de las autoridades afrontan una carga adicional.

Los órganos judiciales califican los mecanismos vigentes de cooperación internacional como lentos y complejos. Mientras la solicitud sigue los trámites necesarios, el servicio puede eliminar la información requerida conforme a sus normas de conservación de datos. Europol también señala que en la Unión Europea no existe un régimen único de conservación de la información, por lo que la investigación, en algunos casos, corre el riesgo de perder rastros digitales importantes.

La situación debería cambiar con el nuevo mecanismo europeo de acceso a las pruebas electrónicas. Según las normas de la Comisión Europea, un órgano judicial de un país de la UE podrá enviar directamente una solicitud obligatoria al proveedor de servicios o a su representante en otro país del bloque. A una solicitud ordinaria la empresa debe responder en un plazo de 10 días, y en una situación urgente el plazo se reduce a 8 horas.

El nuevo reglamento de la UE se aplicará a partir del 18 de agosto de 2026. Las normas también permiten exigir la conservación de datos concretos hasta su posterior obtención e introducen un canal único y seguro para el intercambio de solicitudes. Los servicios de internet que operan en la Unión Europea deben designar un representante o una unidad que pueda recibir oficialmente tales requerimientos.

Europol advierte que la transición no será sencilla. Las fuerzas del orden necesitan familiarizarse mejor con los nuevos procedimientos, y los servicios deberán modificar sus procesos internos y sistemas de TI. En un contexto de crecimiento constante del número de solicitudes, la velocidad de acceso a los rastros digitales dependerá cada vez más no solo de las capacidades técnicas, sino también de la rapidez con la que las fuerzas del orden, los tribunales y las empresas de internet puedan trabajar conforme a reglas comunes.