Expedientes judiciales de C‑Track caen en manos de un atacante desconocido

Expedientes judiciales de C‑Track caen en manos de un atacante desconocido

Hackeo a C-Track podría haber expuesto documentos confidenciales y datos personales de los implicados en los casos

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Expedientes judiciales, documentos cerrados y datos personales se encontraban dentro del sistema C-Track de Thomson Reuters que fue vulnerado. Un atacante desconocido obtuvo acceso a los archivos de C-Track, la plataforma mediante la cual los tribunales de EE. UU. y de Canadá gestionan expedientes y almacenan los documentos relacionados.

La empresa detectó actividad sospechosa el 30 de junio de 2026, sin embargo la investigación mostró que parte de los archivos ya había sido obtenida por terceros en marzo. El incidente afectó a sistemas judiciales en 11 estados de EE. UU., en las Islas Vírgenes de los Estados Unidos y en la provincia canadiense de Ontario.

C-Track es una plataforma web para el trabajo de los tribunales. El sistema ayuda a registrar y rastrear expedientes, almacenar documentos, recibir materiales en formato electrónico, generar informes y proporcionar acceso a la información judicial pública. Por eso la vulneración no afectó a una simple base corporativa, sino a la infraestructura por la que circula el contenido de procesos judiciales reales.

Thomson Reuters determinó que el atacante obtuvo parte de los registros judiciales. En los archivos podían figurar nombres, números de la Seguridad Social de EE. UU., números de licencia de conducir, fechas de nacimiento, datos médicos y datos de seguro médico. En algunos tribunales también estuvieron en riesgo materiales judiciales confidenciales, ocultos al publicarse o clasificados como cerrados.

En Canadá se vieron afectados el Tribunal de Apelación de Ontario, la Corte Superior de Ontario y la Corte de Justicia de Ontario. Los responsables de los tres tribunales confirmaron el incidente y advirtieron que la información personal podría haber afectado no solo a los participantes directos de los procesos, sino también a personas mencionadas en los documentos judiciales.

Thomson Reuters contrató a expertos externos en ciberseguridad y a las autoridades, cerró la vía de acceso detectada y reforzó la protección de C-Track. La compañía afirma que los sistemas financieros de los tribunales no resultaron afectados, que hasta ahora no se han detectado casos de fraude o robo de identidad y que la propia plataforma continúa funcionando sin interrupciones.

En el comunicado oficial sobre el ataque, la empresa enumeró los sistemas judiciales estadounidenses afectados y ofreció a las personas potencialmente afectadas 12 meses de monitoreo de crédito gratuito y protección contra el robo de identidad. Para los usuarios de C-Track en Canadá existe un programa separado a través de TransUnion.

Thomson Reuters no ha divulgado públicamente quién estuvo detrás del ataque ni cómo los atacantes accedieron al entorno de C-Track. La magnitud de la filtración también se está aclarando, por lo que el número exacto de personas afectadas sigue siendo desconocido.