La compañía evalúa un escenario en el que la IA deja de ser solo un asistente digital.

Anthropic llevó a Claude del mundo de los modelos informáticos a un laboratorio biológico real. El desarrollador de IA ya realiza experimentos físicos en el área de la bahía de San Francisco. El jefe de la división de ciencias de la vida, Eric Kauderer-Abrams confirmó el funcionamiento de la instalación, sobre la que la compañía antes había hablado muy poco en público.
El nuevo laboratorio no sirve solo para cálculos informáticos. La compañía quiere comprobar las ideas de Claude en el mundo físico y adquirir experiencia propia en la realización de experimentos biológicos. Un portavoz de Anthropic precisó que la instalación no fue creada exclusivamente para la búsqueda de fármacos, y que parte del trabajo la empresa sigue externalizando a socios.
El siguiente paso está relacionado con la automatización. Anthropic quiere comprobar hasta qué punto Claude puede controlar robots de laboratorio y ejecutar series de experimentos con una intervención humana limitada. La compañía no promete un trabajo totalmente autónomo y enfatiza la necesidad de control humano, pero considera la automatización como una manera de acelerar de forma notable los procedimientos repetitivos.
La base técnica ya existe. En agosto Anthropic presentó el Estándar de hardware para modelos (MHS), que conecta a un agente de IA con microscopios, dispensadores, brazos robotizados y otros equipos programables. El sistema permite que el modelo reciba datos de los instrumentos, cambie los parámetros del experimento y ejecute de forma secuencial el proceso establecido.
El laboratorio físico complementa un programa que Anthropic anunció este verano. La compañía inició sus propias investigaciones tempranas sobre fármacos y decidió centrarse en enfermedades que a las grandes farmacéuticas a menudo no les resulta rentable desarrollar debido a un mercado reducido o a la compleja economía del proyecto. El trabajo se limitará a la etapa preclínica.
Anthropic no tiene planes de realizar ensayos de fármacos en humanos ni de llevar medicamentos al mercado. Según Kauderer-Abrams, ese límite impedirá que el desarrollador de Claude se convierta en un competidor directo de las empresas farmacéuticas y biotecnológicas. Qué enfermedades ya estudia el equipo interno y qué resultados ha obtenido, la compañía aún no lo revela.
La ampliación de los proyectos biológicos coincidió con un cambio en las reglas de acceso a los modelos Claude más potentes. El 17 de septiembre Anthropic abrió el Life Sciences Verification Program. Las organizaciones verificadas pueden obtener restricciones menos estrictas para tareas científicas, incluida la investigación de fármacos. Para proyectos concretos, tras una verificación adicional, hay modos disponibles sin bloqueos biológicos.
Ese régimen refuerza los requisitos de control. Anthropic verifica las credenciales científicas de las organizaciones, las medidas de seguridad y la supervisión ética, y vincula el acceso a la tarea de investigación declarada. Para el programa, la compañía pasó de bloquear de forma instantánea cada consulta sospechosa a analizar el comportamiento durante un período más largo y guarda los datos relacionados con la verificación hasta 30 días.
La precaución no obedece solo a posibles errores de los modelos. En un informe de septiembre Anthropic describió intentos de usar a Claude en tareas que podrían haber apoyado el desarrollo de armas biológicas. La compañía, a la vez que amplía el acceso para la ciencia legal, construye barreras adicionales contra el compromiso de cuentas, los abusos por parte de empleados y las acciones peligrosas de agentes de IA.
El laboratorio propio muestra que Anthropic ya no se limita al papel de proveedor de modelos para los científicos. La compañía construye una cadena desde el análisis de la literatura y el diseño de moléculas hasta el control de instrumentos y la verificación física de hipótesis. Por ahora se trata de una etapa temprana: no hay ensayos clínicos, no se han revelado programas concretos de medicamentos y queda por comprobar la escala de la automatización real.