Las autoridades dieron a los generales 18 meses para crear un nuevo organismo.

Estados Unidos podría crear un nuevo tipo de fuerzas, creado específicamente para operaciones en el ciberespacio. La idea ya no parece un proyecto futurista, sino un plan bastante concreto con un coste, plazos y dotación de personal.
La comisión para la creación de la Fuerza Cibernética calculó que el lanzamiento de la Fuerza Cibernética podría costar al país como máximo 11 000 millones de dólares. La nueva estructura debería obtener un estatus comparable al del ejército o la marina, y reforzar la defensa de EE. UU. ante la creciente actividad de adversarios extranjeros en el entorno digital.
Los autores del reciente informe proponen ubicar la Fuerza Cibernética dentro de la estructura del Departamento del Ejército de EE. UU. o crear para ella una dirección separada dentro del Pentágono. El despliegue llevará entre 12 y 18 meses. La fuerza cibernética tendría en su composición alrededor de 30 000 militares, aproximadamente 5 000 miembros de la Guardia Nacional y hasta 6 000 civiles.
La propuesta no se limita a la simple creación de una nueva agencia. La comisión propone, de hecho, redistribuir los recursos ya existentes del Departamento de Defensa de EE. UU. Anteriormente, la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de EE. UU. contabilizó alrededor de 61 000 personas vinculadas con las ciberoperaciones del Pentágono. La solicitud presupuestaria de la administración de Donald Trump para el año fiscal 2027 prevé 7 700 millones de dólares para estas tareas, incluyendo alrededor de 4 500 millones de dólares para el Comando Cibernético de EE. UU.
El copresidente de la comisión, Josh Stifel, opina que el ciberespacio hace tiempo que se convirtió en un campo de batalla pleno, donde las fuerzas estadounidenses se enfrentan diariamente al adversario. La comisión fue creada por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) y el Fondo para la Defensa de las Democracias (FDD). En ella participaron representantes del sector privado, expertos en política de defensa y antiguos altos cargos del Pentágono.
El debate sobre la Fuerza Cibernética coincidió con la preparación del presupuesto de defensa anual en el Congreso. Algunos legisladores ya hablan de las nuevas fuerzas cibernéticas como un paso casi inevitable, ya que Rusia y China desarrollan sus propias unidades digitales y compiten por la ventaja en el ámbito de la inteligencia artificial.
El contraalmirante retirado Mark Montgomery, del FDD, considera que el Comando Cibernético de EE. UU. por ahora cumple con las tareas actuales, pero el modelo anterior no es adecuado para el crecimiento. Según su juicio, Washington puede reestructurar el sistema con antelación o esperar a que ocurra una crisis que obligue a actuar con prisa.
En el Senado, la idea la impulsa Kirsten Gillibrand, miembro del comité de las fuerzas armadas. Ella pretende proponer una enmienda cercana a las conclusiones de la comisión. Otra evaluación de las perspectivas de la Fuerza Cibernética la están preparando las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de EE. UU., cuyos resultados se esperan en los próximos meses.